Empezó la Feria del Libro | El discurso inaugural apuntó a la Sociedad Rural, Blaquier y un Urtubey

El escritor Guillermo Saccomanno dijo fuertes palabras en la apertura de una nueva edición del gran evento literario. 

El escritor Guillermo Saccomanno brindó en la noche del jueves el clásico discurso inaugural de la Feria del Libro de Buenos Aires, que en este 2022 volvió después de tres años. Fue una fuerte declaración en la que apuntó contra la Sociedad Rural, sede del evento, y los dueños de la industria papelera en Argentina, entre los que nombró a un Urtubey.

Saccomanno comenzó su discurso haciendo referencia a la falta de papel que sufre la industria editorial, algo que perjudica especialmente a las editoriales pequeñas y medianas.

«La falta de papel se debe a la menor producción de las dos empresas productoras de papel para hacer libros. Una es Ledesma, propiedad de la familia Blaquier/Arrieta, una de las más ricas del país, apellidos vinculados con la última dictadura en crímenes de lesa humanidad, además de relacionados con la Sociedad Rural, escenario en el que hoy estamos», dijo Saccomanno.

«La otra empresa es Celulosa Argentina. Su directivo es el terrateniente y miembro de la Unión Industrial José Urtubey, conectado con la causa Panamá Papers», siguió.

Saccomanno dijo que «los oligopolios» han destinado su producción «a papel para embalar o para cajas, y no tanto al papel de uso editorial». «Para hacer un libro de unas 160 páginas, con una tirada de 2.000 mil ejemplares, se necesitan entre papel interior y papel de tapa más de 150.000 pesos de inversión», detalló.

«Un editor independiente proponía como solución la intervención del Estado. Por ejemplo, la creación de una papelera del Estado. Pero, por supuesto, como no ocurrió en el escándalo Vicentin, es improbable que suceda su intervención. Sería un hallazgo, en la crisis que atravesamos, crear una papelera con participación del Estado, que nuclee a los cartoneros y a las cooperativas», dijo.

Durante su discurso, Saccomanno también habló de la realidad de los autores, de la relación desigual con los editores, y apuntó contra la Sociedad Rural: «Otra pregunta me queda picando: ¿es una paradoja o responde a una lógica del sistema que esta Feria se realice en la Rural, que se le pague un alquiler sideral a la institución que fue instigadora de los golpes militares que asesinaron escritores y destruyeron libros? En lo personal, creo que esta situación simbólica refiere una violencia política encubierta».