jueves 30 de mayo de 2024
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“Todos hablan del narcotráfico en Rosario, pero la droga llega de Salta”

Son algunas de las inquietantes verdades que dejó ver el juicio en donde se condenó a Delfín Castedo, el capo narco salteño a quien lo sindicaban como el “Patrón del Norte” y la persona que manejaba la frontera entre Argentina y Bolivia.

La Justicia condenó a Reynaldo Delfín Castedo a 16 años de prisión. En el juicio oral y público que concluyó la semana pasada, el Tribunal Oral Federal 1 de Salta concluyó que Castedo y su familia controlaban casi 60.000 hectáreas de espeso monte que divide a una de las fronteras más calientes del narcotráfico a través de dos estancias: El Aybal y el Pajeal, parajes cercanos a la localidad de Salvador Mazza. “Un débil alambrado con tranquera, demarcaba el límite entre la Argentina y Bolivia. Del lado salteño él, a través de nombres de paja, aparecía como propietario de 28.000 hectáreas; del otro lado, Roxana Castedo, su hermana regenteaba otras 30.000” destacó el sitio Infobae que también recordó lo siguiente: casi 20.000 hectáreas de frontera de El Aybal es administrada ahora por la Universidad de Buenos Aires (UBA) por decisión de la propia justicia.

Sobre el rol del clan Castedo y los pormenores del juicio hablaron el fiscal general de Salta, Carlos Amad; y el auxiliar fiscal Jorge Viltes Monier. “Esta sentencia es muy importante porque se pudo condenar al señor Reynaldo Delfín Castedo y su Clan, su hermano, su ex esposa, sus testaferros, y otros integrantes de la banda”, declaró a Infobae Carlos Amad para luego agregar: “Todo el mundo sabía que estas personas se dedicaban al narcotráfico. De ahí venía el dinero que blanqueaban. En el juicio se logró condenar a este poderoso narcotraficante sin que se le secuestre un gramo de droga a él, a su hermano, ni al resto de la banda”.

Amad explicó también la estrategia judicial que llevó adelante la Procuraduría de Narcocriminalidad encabezada por Diego Iglesias y Eduardo Villalba. “Nosotros comenzamos a seguir la ruta del dinero. Conocíamos las relaciones que ellos tenían con relación al narcotráfico. Sabíamos que utilizaban los campos de las fincas El Aybal y El Pajar, linderas a Bolivia, para cruzar las drogas sin ningún tipo de control. Las investigaciones sobre el movimiento del dinero nos llevaron a sostener que ese dinero provenía del narcotráfico”. El fiscal Federal recordó que los integrantes de la banda narco “quisieron hacer creer que el dinero que movilizaban provenían de una explotación agropecuaria, pero los números no le cerraban”.

El juicio dejó varias reflexiones inquietantes que deberán ser tenidas en cuenta en futuras investigaciones y que fueron dicha por los propios investigadores: “Por encima de Delfín Castedo hay intereses más poderosos de este lado y del otro de la frontera. Orán es la Sinaloa Argentina, está tomada por el narcotráfico. La gente vive con miedo. Allí está enquistada una verdadera mafia, un entramado corrupto entre lo público y lo privado. Todos hablan del narcotráfico en la ciudad de Rosario, pero la droga, a Rosario, llega de Salta” destacó el medio citado.

El entramado de las causas judiciales que se tramitan en Buenos Aires y Salta, y que involucran al “Patrón del Norte”, son complejos. Las tramitaciones lentas están plagadas de sospechas de cobertura política, judicial y de las fuerzas de seguridad. Además del contrabando de cocaína, se investiga el asesinato de Liliana Ledesma, una vendedora de huevos en Salvador Mazza (cuya pareja fue muerto en ese país en una redada narco) que el 18 de septiembre de 2006 denunció que los hermanos Reinaldo Delfín y Raúl Castedo, junto al entonces diputado -ahora fallecido- José Ernesto Aparicio, habían “cerrado un camino vecinal que unía Salvador Mazza con Bolivia para utilizarlo para traficar drogas”. Tres días después la mujer fue asesinada de siete puñaladas. El violento homicidio fue considerado como un mensaje mafioso.

“Además de las heridas mortales, los criminales se tomaron el tiempo para realizar cortes en su boca, un hecho que en el mundo mafioso se interpreta como “silencio” o te puede pasar lo mismo. El homicidio fue un golpe para la estructura criminal de los hermanos Castedo. Reynaldo Delfín se fugó y fue detenido diez años después en el conurbano bonaerense. También destrozó la carrera política del diputado provincial Aparicio, un hombre influyente que aspiraba a suceder a su jefe político, el entonces gobernador y actual senador nacional Juan Carlos Romero” destaca Infobae. Por el crimen mafioso ya hay varios condenados, aunque el fiscal Carlos Amad solicitó que en el juicio que culminó la semana pasada se juzgue a Delfín por el crimen de la productora. El tribunal rechazó ese pedido y se sabe que Delfín deberá afrontar otro juicio por esa causa.

“Los investigadores sospechan que Delfín sigue manejando el tráfico de estupefacientes desde la cárcel. A principio de septiembre de 2021, una investigación por el contrabando de cocaína llevó a que el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni encabezara un impactante operativo en la ciudad santafecina de Rosario para ir detrás de la pista de un embarque de droga que llevaba impresa en sus panes blancos el bajo relieve del Delfín, la marca de ´El Patrón del Norte”, destaca el mismo medio.

Delfín Reynaldo Castedo fue condenado a 16 años de prisión por los delitos de asociación ilícita y lavado de activos de origen delictivo. Para el fiscal Amad, y el resto de los investigadores, “el Patrón del Norte era uno de los mayores traficantes de cocaína de la Argentina”.

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