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Poesía y arenga | Un texto inédito de Kuky Herrán homenajeando a estudiantes asesinados por la dictadura de Onganía

El 15 de mayo de 1969 la represión militar comenzó a cobrarse vidas de estudiantes, hechos que desencadenarían el Cordobazo. En Salta, la fallecida poeta los homenajeaba en medio de la dictadura de Juan Carlos Onganía.

El jueves 15 de mayo de 1969, la Policía correntina reprimió una manifestación y mató al estudiante Juan José Cabral. La situación se repitió el domingo 18, en Rosario, donde Adolfo Bello también fue asesinado por el régimen militar encabezado por Juan Carlos Onganía. Los asesinatos provocaron la movilización de estudiantes en distintos puntos del país, en medio de un clima social cada vez más caldeado. Eran los días previos al Cordobazo y al Rosariazo. Argentina vivía una grieta marcada entre la clase obrera y el poder económico y militar.

Salta también tuvo su día D. Fue el miércoles 21 de mayo de 1969 cuando los jóvenes de nuestra provincia se organizaron, exigieron el fin de la dictadura militar e intentaron lo imposible, atacar uno de los símbolos del poder real de la provincia: el Club 20 de Febrero. En medio de ese clima de rebelión, la poeta salteña Kuky Herrán (fallecida en marzo del año 2019 y siempre vinculada a las causas populares) convertía a la poesía en arenga y el 25 de ese mes y de ese año leyó un texto que ahora compartimos con los lectores y que estaba dedicado a los jóvenes Bello, Cabral y Blanco.

Municipalidad de Salta

El mismo nos fue compartido por su hijo Martín, a quien agradecemos el material.

Muerte y resurrección de Bello, Cabral y Blanco (bis)

El miedo que construye ciudadelas / que levanta barreras de silencio/ y retuerce la sangre hasta colmarla / de palidez y espanto, / el miedo y sus secuaces / huyeron aquel día, este día / más se cobraron ¡ay! La flor preciosa / la flor única y roja, irrepetible.

Un viento genocida golpeó fuerte / y desprendió del árbol de la vida / tres rostros, tres destinos, Bello, Cabral y Blanco

Pero tanto martirio no es inútil / De esta sangre se alimenta ya la hoguera / que alumbrará el parto de otro mundo. / La vieja tierra alborozada espera / porque en su seno / ha germinado ya el Hombre Nuevo.

Americanos, hermanos, compañeros / derroquemos al reino de la espina / y hoy conjuremos nuestros corazones / al nacimiento de una patria liberada

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