8 de julio de 1990: Menem y Zulema Yoma saludan a la gente desde la Casa Rosada. Foto: Perfil.

Carlos Menem asumió la presidencia el 8 de julio de 1990.

Hoy se cumplen treinta años del fin de los 80 y el comienzo de los 90. Un comienzo de década anticipado, como el mandato de Carlos Menem, que asumió de manera prematura tras la inestabilidad en la que había caído el gobierno de Raúl Alfonsín.

El ex gobernador de La Rioja asumía la presidencia y devolvía el poder al peronismo después de trece años.

«Una cosa les puedo prometer: se acabó la corruptela en la República Argentina», decía Menem en Tiempo Nuevo, poco después de obtener el triunfo.

«Hay que hacer creíble a la Argentina, hay que hacer confiable a la Argentina. ¿Quién va a venir a invertir? ¿Quién va a venir a poner capitales para producir bienes y servicios si va al circuito financiero y le dan el 160 por ciento mensual de interés?», decía el mandatario en el programa.

La frase quedó allí. El gobierno menemista fue marcado por funcionarios enjuiciados, como María Julia Alsogaray, o el propio presidente.

La otra pata identificatoria del gobierno de los 90 fueron las privatizaciones y la convertibilidad. El 1 a 1 que dejó a millones de argentinos a la deriva. Empresas que se hicieron cargo de los servicios estatales, la extinción de los trenes, la desaparición de pueblos que dependían de su paso, la pobreza y la indigencia a la orden del día.

Así como los 90 nacieron en los 80, los 90 terminaron en los 2000. En diciembre de 2001, precisamente, cuando el país estalló tras años de políticas neoliberales que provocaron una crisis inédita que sólo repitió números con el actual gobierno de Mauricio Macri.