Operativo por 18 plantines de marihuana | Policía de Salta combatiendo… ¿al narcotráfico?

Foto: Prensa Policía de Salta

En Colonia Santa Rosa hubo un procedimiento policial seguido de demora. A un adolescente de 16 años le hallaron la extensa plantación debajo de la cama.

La información policial es escueta, como suele suceder en casos de decomisos menores, y dice que el hecho tuvo lugar en el Asentamiento Sagrado Corazón. Ahí los efectivos de la Comisaría 23 como “producto de una investigación dieron con el domicilio con un joven donde con autorización de la propietaria ingresaron y demoraron a un adolescente de 16 años, y detectando bajo de su cama un recipiente de plástico con plantines de lo que parecía ser cannabis sativa en estado natural” (sic).

Si bien hasta ese punto parecía una sospecha, luego se constató, gracias a la intervención de Drogas Peligrosas del sector 24, tras un análisis, que sí, “se trataba de cannabis sativa, resultando en un total de 18 plantines”.

También demcomisaron pasta base. (Foto: Prensa Policía de Salta)

Hasta ahí todo transcurre como en cualquier otro parte de prensa policial, incluso la nota vira hacia otro procedimiento en el que allanaron otra casa en Colonia Santa Rosa y demoraron a una mujer, también adolescente, de 17 años, y entre sus pertenecías hallaron pasta base: 14 envoltorios. Si es narcotraficante no le va muy bien en el negocio. Aunque no se mencionan cantidades, se puede observar que eran miserables.

En el caso de los plantines, la información breve da pie a diversas interpretaciones, incluso las más disparatadas. ¿Cuánto pesaba “la droga” decomisada? Es una buena pregunta. Se puede responder fácilmente: 0 gramos.

Marihuana en estado natural para principiantes

Si se realiza una pequeña búsqueda en línea, se puede conocer por ejemplo, que el proceso de crecimiento del cannabis “en estado natural” tiene un momento determinado en el que la planta define si será hembra, macho o hermafrodita. Ese momento suele darse al menos tras un mes o dos de cultivo -antes es casi imposible-, edad que claramente no tenían esos “plantines” decomisados por la policía salteña.

El sexo de la planta determinará si ésta sirve para consumo medicinal o recreativo. La hembra será utilizada para esos fines. Los machos suelen ser descartados o empleados para otros usos, como por ejemplo tejer fibras, hacer papel, o también cocinar. La planta macho no tiene las concentraciones de THC requeridas para hacer de la marihuana una “droga” (entendida como la versión “para viajar”). Inclusive el uso del término puede ser incorrecto, si es que tomamos en cuenta que hace varios meses la Organización Mundial de la Salud declaró que la marihuana no debe ser considerada como una droga y que no representa un riesgo para la salud.

La marihuana en «estado natural» (Foto: Prensa Policía de Salta)

Y esto cuánto nos sale

Entonces y volviendo a la noticia policial, nos encontramos con un escenario un tanto irrisorio y una de las razones por las que los movimiento pro marihuana libre se expresa a favor de la despenalización del autocultivo: los recursos económicos que desperdicia el Estado (mediante sus respectivos ministerios) para combatir “al narcotráfico”.

Entonces surge una segunda pregunta: ¿Será ese joven de 16 años un peligroso narcotraficante?, y luego una tercera ¿Cuánto habrá “invertido” el Estado Nacional para que se realizara este procedimiento que implicó no sólo una investigación, sino que también la movilización de efectivos de dos sectores?

Al menos un par de errores se evidencian tras lo compartido como noticia por la prensa policial. Todavía existe mucha ignorancia en general sobre lo que es el cannabis y sus usos, sobre todo por parte de las fuerzas de seguridad. Algo más que queda en claro y es que la lucha no se la está realizando en los frentes correctos. El narcotráfico está en otros lados, eso lo sabe la policía, lo sabe el poder político de turno, lo saben los jueces, y lo sabe la mayoría de la población; pero para la publicidad siempre será más redituable el encarcelamiento de los consumidores (incluso de los vendedores de poca monta), pero nunca de los reales expendedores, de los productores. Ellos son impunes.