“Eso fue una administración fraudulenta y una malversación de caudales públicos como nunca antes habíamos registrado», dijo el presidente en uno de los tramos más fuertes de su discurso de apertura de las sesiones legislativas.

«Para que pongamos fin a las aventuras de hipotecar al país es necesario que endeudarse no sea gratis y dejen de circular impunes dando clases de economía y el mundo aquellos que generan esas deudas», dijo el jefe de Estado ante aplausos del oficialismo y gritos de los opositores de Juntos por el Cambio.

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«Endeudar al país de ese modo, permitir que los recursos que ingresaron solo hayan posibilitado la mas asombrosa fuga de divisas que nuestra historia registra y que la toma de semejantes créditos haya sido resueltas entre gallos y medianoche, sin intervenciones judiciales y técnicas previas con total irresponsabilidad y a espaldas de este Congreso nacional, no puede ser visto de otro modo que no sea una administración fraudulenta y una malversación de caudales públicos como nunca antes habíamos registrado», dijo.

«Nuestro país ya conoce lo que es estar endeudado. Lo que fue el blindaje y lo que fue el megacanje. En todos los casos, las mismas víctimas: argentinas y argentinos expulsados a la miseria», destacó el Presidente antes de anunciar que «He instruido que se haga una querella criminal para saber quiénes fueron responsables de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria recuerda».

El anuncio tuvo en cuenta el particular contexto en que se desarrolla, la negociación del gigantesco crédito otorgado irregularmente por el FMI al gobierno de Macri, al resaltar que «La inquietud parece ser también del Fondo». En ese contexto, consideró que el acuerdo firmado por el macrismo en 2018 merece una «revisión y tratamiento adecuado a la hora de su renegociación». «Tanta mala fe de los tomadores del crédito y tanto desdén de los funcionarios políticos de un organismo multilateral no puede ser visto como un caso más», apuntó.

El Presidente también hizo referencia a las características que debe tener el resultado de las actuales negociaciones. «Seguiremos nuestras negociaciones con total conciencia y con la firmeza que siempre hemos demostrado. No queremos apresurarnos. Apuro por acordar tienen los pícaros de siempre. Nuestro Gobierno el único apuro que tiene es el de poner de pie a la producción y al trabajo. Quiero decir que el acuerdo al que lleguemos con el Fondo tendrá en cuenta esto. Nuestro apuro es sacar a los argentinos de la pobreza», señaló, para luego enfatizar que “no hay más lugar para ajustes recesivos y el acuerdo con el Fondo será llevado al Congreso”, declaró.