lunes 26 de febrero de 2024
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Salta

Empresarios y dictadura en Salta | Derechos Humanos de nación será querellante en la causa contra Marcos Levín

Lo hará a través de la Secretaría que conduce Horacio Pietragalla Corti, quien ya elevó el escrito al Juzgado Federal 1 de Salta. Marcos Levín ya fue condenado a doce años de prisión en otra causa de lesa humanidad.

Levín era propietario de la empresa de transporte La Veloz del Norte cuando secuestraron y torturaron a 17 de sus trabajadores. «La secretaría va a volver a poner la mirada sobre las causas donde hay responsabilidad empresarial ya que durante los últimos cuatro años esas causas quedaron abandonadas», dijo en diálogo con Página/12 el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti.

En un escrito presentado ante el Juzgado Federal número 1 de Salta, la secretaría solicitó asumir el rol de querellante en la causa caratulada como “Grueso, José Antonio s/imposición de tortura», en la que se investiga la responsabilidad de Levín, del ex jefe de seguridad de la empresa, José Antonio Grueso, y de seis policías provinciales. Los hechos denunciados sucedieron entre diciembre de 1976 y enero de 1977.

Municipalidad de Salta

La secretaría será querellante «a fin de que se continúe y profundice la investigación de los hechos denunciados», y además solicitó la imputación de Levín y Grueso como partícipes primarios de los hechos perpetrados «por ser colaboradores necesarios para que se lleve adelante el secuestro y tortura de los 17 trabajadores».

Se trata del segundo proceso judicial por delitos de lesa humanidad contra el empresario, ya que el Tribunal Oral Federal de Salta lo había condenado en marzo de 2016 a doce años de prisión. También fueron condenados en aquel entonces los ex policías Víctor Hugo Almirón y Enrique Víctor Cardozo, y el ex comisario Víctor Hugo Bocos. Esta causa marcó un importante precedente: fue la primera que tuvo una condena a un empresario por su complicidad y participación en delitos de lesa humanidad.

Víctor Cobos, delegado gremial de la Unión Tranviarios Automotor y chofer de la empresa, fue secuestrado el 22 de enero de 1977 y fue víctima de torturas por parte de una patota integrada por los ex policías imputados en la causa. En el marco de maniobras destinadas a disciplinar a los empleados, el chofer fue llevado a la comisaría cuarta de la ciudad donde lo golpearon de manera brutal para que dé nombres de sus compañeros.

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