sábado 13 de abril de 2024
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Breaking Bad, un poroto | Sangriento episodio entre un comerciante y un prestamista en una ruta de Orán

El deudor está acusado de intento de asesinato. El relato de la víctima es estremecedor. 

Un ciudadano colombiano radicado en Orán se encuentra internado en aquella ciudad después de un sangriento episodio sufrido en la Ruta Nacional 50, donde fue apuñalado en el rostro, el torso y un glúteo.

El aparente agresor sería un comerciante oranense. Según declaró el herido en Revista Norte, todo sucedió en la Ruta Nacional 50, donde el atacante lo acuchilló en varias oportunidades, aparentemente por una deuda de dinero.

El relato del herido asegura que el hombre lo interceptó en la ruta. Ambos iban en sus vehiculos. El atacado permitió que el atacante se subiera al asiento trasero, supuestamente para recibir un sobre con parte del dinero que el comerciante le debía.

«En el instante en que se distrajo con el celular, sin sospechar de nada, el agresor sacó un enorme cuchillo tipo carnicero con gran filo sin punta, y desde el asiento trasero se incorporó por arriba», relató Revista Norte. El ahora herido logró ver el movimiento cuando ya tenía encima a su atacante. «Solo atinó a moverse hacia adelante agachando la cabeza por lo que el cuchillo que iba directo al cuello le quedó a la altura de la boca, presionando el agresor con ambas manos logrando el corte en el rostro de la víctima. También con ambas manos resistía la presión del agresor y forcejeando logró quedarse con el cuchillo pero seguía de espaldas, ya herido en el rostro, sentado en el asiento del conductor cuando sintió que recibía en el costado de su cuerpo otros puntazos. El agresor había sacado otro puñal, del estilo de una navaja, con el que logró perforarle un glúteo y el costado de la zona lumbar a fuerza de puntazos. Allí la víctima atinó a salir de la camioneta y con el cuchillo grande que le había arrebatado primero, se defendía a pesar de las heridas en las manos, en el rostro y en el torso por donde sangraba«, agregó.

“Creo que el quitarle el cuchillo y el haber resistido al desvanecimiento me salvó la vida. Yo en ese instante pensé que si me desmayaba, le daba la oportunidad de que me rematara; entonces resistí”, contó la víctima. “Yo no podía subirme a la camioneta y escapar porque él se quedó con la llave cuando yo salí para que me dejara de cortar por la espalda”, agregó. “No llegamos a forcejear nuevamente -insistió-, él se subió a su auto y yo empecé a pedir ayuda pero los autos pasaban a gran velocidad por la ruta. Como él no podía acercarse porque yo tenía el cuchillo, arrancó su auto y me quiso atropellar. Yo me subí al estribo en la puerta del conductor y maniobró su auto contra mí chocando de frente en la puerta de mi camioneta, pero logré meterme adentro. Volví a salir porque no tenía la llave para asegurar la puerta y él podía volver. Estuvimos mucho tiempo así. Yo me alejé hacia la banquina en una especie de canal que hay donde él no podía venir con su auto y desde ahí le arrojaba piedras. En un momento él se subió a su auto y prendió un cigarrillo, parecía que esperaba que me desangrara y me desmayara. Cuando vi venir otro vehículo comencé a gritar que me ayudara. Un Surán paró pero él se le acercó y el tipo se volvió. Yo le grité que me ayude y se fue diciéndome `ya llamé a la policía´ desde adentro del vehículo. Al rato llegó la policía. Al acercarse el patrullero, él se fue”.

“Pienso que él me quiso matar no solo para dejar de tener deudas conmigo. No soy el único al que debe. Quizá pensó que con uno, se deshacía de todos”, finalizó.

 

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