martes 16 de abril de 2024
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Luis Sevilla | El héroe salteño de Malvinas que no estaría en la tumba que lo identifica en Darwin

Su caso forma parte de una denuncia judicial que advierte que algunas sepulturas del cementerio de las islas tienen nombres que no se corresponden con los restos sepultados. Luis Sevilla era oriundo de Rosario de la Frontera.

La historia de Luis Guillermo Sevilla tiene un signo trágico. Según la reconstrucción biográfica realizada por el diario Clarín en el año 2012, Luis Guillermo era de esos hombres a los que la vida parece empeñada en molestarlo.

Había nacido en Rosario de la Frontera  el 17 de septiembre de 1963 y a los dos años, él y su madre fueron abandonados por su padre mientras la última estaba embarazada de su hermana Miriam. Comenzó allí un derrotero que culminó en Malvinas: estuvo interno en una guardería y luego en un hogar hasta los 10 años, fue cargador de carbón, limpiador de almacén, verdulero y albañil con el fin de ayudar a su madre y hermana.

Con el mismo objetivo viajó a Buenos Aires en busca de un futuro mejor hasta que el 8 de enero de 1982 ingresó al servicio militar en la escuela de Aviación Civil de Córdoba. Tres meses después estaba en plena guerra ocupando el puesto de Policía Militar en Goose Green. Murió defendiendo la base aérea “Cóndor”, el lugar donde operaban los aviones Pucará. Ocurrió el 28 de mayo de 1982, cuando tenía apenas 18 años.

Fue ascendido a Cabo Post Mortem y recibió la medalla “La Nación Argentina al Valor en Combate” fue declarado “Héroe Nacional” en 1998, le otorgaron también la medalla “La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate” y una calle en Paraná y otra en Mar del Plata lo honran con su nomenclatura. Hasta ahora se afirmaba que compartía una fosa común en el sector norte del cementerio con el porteño Héctor Walter Aguirre, el santiagueño Mario Ramón Luna y el entrerriano Julio Ricardo Sánchez, quienes cayeron con él defendiendo la base. Hoy una denuncia judicial apunta a que cinco tumbas que tienen lápidas con los nombres de 12 soldados no albergan los cuerpos de los combatientes mencionados allí. Entre ellas están los caos de Héctor Walter Aguirre, Mario Ramón Luna y Luis Guillermo Sevilla. Sus familias son de condición humilde que viven en el norte argentino y no tenían ni tienen recursos para pedir explicaciones. Tuvo que mediar una denuncia judicial presentada por una ciudadana particular para que el caso se activara.

Cristina Lera, madre de Luis Sevilla. Foto: La Nación.

Alicia Panero, profesora de Historia del Instituto Aeronáutico de Córdoba e investigadora de temas relacionados con la guerra de 1982, se enteró de lo que pasaba y cotejó los nombres con la lista que Cardozo había hecho en septiembre de 1983 y con fotos de las tumbas. Vio nombres que no estaban en la lista de sepultados. Eran los de Sánchez, Aguirre, Luna y Sevilla, pero también otros. Panero interpuso pedidos ante las secretarías de Derechos Humanos de las provincias de los soldados para que estas reclamaran ante la Nación la extracción de muestras de ADN para ser cotejadas con las del cementerio de Darwin en el marco del PPH, el acuerdo humanitario con Gran Bretaña.

En los casos de Aguirre, Sevilla y Luna, las extracciones ya se hicieron y en un mes tendrían que estar los resultados. La investigadora hizo varios pedidos de información al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, la Cancillería, la Fuerza Aérea, la Cruz Roja y la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas. Como no consiguió explicaciones, en abril pasado presentó una demanda ante la Fiscalía Federal Nº 2 de Córdoba, a cargo de Gustavo Vidal Lazcano.

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