miércoles 21 de febrero de 2024
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Salta

Industria del entretenimiento | Empresarios quieren habilitar locales con “burbujas sociales” para frenar las fiestas clandestinas

Las noticias dan cuenta de la detección de muchas de esas fiestas en Salta y aseguran que ya hubo más de 3.000 en todo el país. Los datos fueron difundidos por IDEAR (Industria del Entretenimiento Argentino).

El fenómeno es fácil de explicar: después de más de 230 días de aislamiento a lo largo y ancho del país, las fiestas para jóvenes se convirtieron en uno de los principales focos de preocupación del Gobierno Nacional y de buena parte de los gobiernos provinciales. Según estimaciones de IDEAR, en los últimos 8 meses se realizaron más de 3.000 fiestas y eventos clandestinos, fundamentalmente en la Capital Federal, Provincia de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Rosario. En Salta, la situación se repite cada fin de semana según los reportes policiales que realizan operativos para garantizar el distanciamiento.

«Este tipo de encuentros se dan de varias maneras: desde los más caseros en SUMs, quinchos o terrazas de un domicilio, que pueden albergar entre 20 y 50 personas, hasta eventos más organizados donde alguien alquila un lugar, convoca, contrata un DJ y hasta vende entradas y bebidas. Este tipo de evento puede juntar hasta 500 personas, como fue el caso conocido en la ciudad de Mercedes», explican desde IDEAR y agregan que «una nueva modalidad se está dando como juntadas espontaneas donde un grupo de convoca en un lugar público y cada uno lleva su bebida y la música sale de un auto preparado con parlantes. El evento se va corriendo de boca en boca y se va juntando más gente».

Desde IDEAR se denuncia que esas fiestas propician la transmisión del virus y que ellos hace meses que trabajan en protocolos seguros para poder garantizar una reapertura cuidada de boliches y discotecas en el país. La propuesta, que ya presentaron en el Poder Ejecutivo, es seguir un esquema muy similar al que desarrolló la industria gastronómica y poder abrir, en principio, el 25% de los espacios y en burbujas sociales, para que los jóvenes vuelvan a salir.

“Hoy los encuentros sociales existen. Es un gran error querer negarlos. Desde nuestra perspectiva, la única manera de combatir la clandestinidad y garantizar a los jóvenes que puedan divertirse pero con cuidados es con el paulatino regreso de la actividad. Si pudiéramos abrir nuestros boliches, la tasa de fiestas clandestinas bajaría sustancialmente”, explica Ariel Gambini, dueño de Mute Argentina y uno de los fundadores de IDEAR.

La dinámica que proponen los empresarios es reabrir con burbujas sociales de no más de 10 personas por mesa y con restricciones para la movilidad dentro de los boliches. Algunos funcionarios ya se mostraron receptivos a esta situación y dispuestos a trabajar para encontrar una solución que permita bajar la clandestinidad y protocolarizar la actividad del entretenimiento.

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