domingo 26 de mayo de 2024
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Salta

Crisis habitacional | En Joaquín V. González hay gente que vive en asentamientos al lado del cementerio

Familias enteras están ahí hace una década. Piden que les pongan una tapia para separar el camposanto de sus viviendas.

A pocos metros de las tumbas y lápidas hay no uno, sino dos asentamientos: Nueva Esperanza y Facundo Quiroga. Lo peor, según comentan las vecinas, no es vivir a metros de un cementerio, sino las inundaciones en la época de lluvia. “El agua nos da hasta las rodillas en todo el verano”, comenta una de ellas.

El cuadro que retrata El Tribuno es desolador y de resignación. La gente que vive a metros del cementerio sólo pide una cosa: que les construyan una tapia para no tener tan presente la muerte que ya tomaron como vecina.

Hay familias que se asentaron en el lugar hace ya una década, otras hace menos tiempo, pero fueron armando sus ranchos y sumando de a poco piezas de material y con el paso de los años incluso ya perdieron todo temor y superstición por vivir al lado del camposanto.

“Ya no me iría, mire lo que hicimos. De a poco vamos haciendo, pieza por pieza. Nosotros no teníamos nada, teníamos un ranchito cuando llegamos aquí y hemos luchado hasta que pudimos comprar cositas”, comenta Olga Palma, que como otras personas del lugar no aceptan la posibilidad de irse. Al contrario, prefieren que se mueva el cementerio antes que abandonar los hogares que con tanto sacrificio pudieron construir.

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