CUARTO en el acampe de comunidades salteñas en Buenos Aires | «A los políticos no les interesa si el pueblo originario muere»

Daniel Altamirano, de Misión Cacique Loira, acampa desde hace una semana con otras 16 personas frente al Congreso Nacional. Aseguró que se encuentran olvidados completamente.

Desde el jueves 12 de agosto un precario campamento se mantiene en la plaza ubicada al frente del Congreso de la Nación, en Buenos Aires. Allí viven como pueden unas 17 personas, entre ellas dos niños y una anciana. Son habitantes de la comunidad wichí Misión Cacique Loira, cercana a Tartagal. Se encuentran en la Capital Federal para visibilizar un reclamo por necesidades básicas y exigir respuestas de las autoridades.

«En este momento hay muchos problemas en mi comunidad. Algunas veces hay desalojos. Viene la Policía. Ese es el trabajo de cada policía, pero yo no estoy de acuerdo. Porque hay usurpadores de tierra. Los verdaderos dueños de la tierra son la gente que vive ahí, los pueblos originarios. Pero aparecen las personas que tienen mucha plata, mucho dinero, millonarios, y en el día de hoy todo ese lugar está en la mano de ellos», le dijo a CUARTO Daniel Altamirano, uno de los representantes de la comunidad.

Altamirano, hermano de Jorge Altamirano, cacique de la comunidad, dijo que la clase política juega con ellos. «Cuando se les termina el período, les falta un mes o medio año, ellos salen a visitar cada comunidad. Y tienen buenas propuestas para la gente. ¿Usted ha visto el trabajo de los políticos? Resulta que no lo veo. No veo casitas bien hechas. En mi comunidad son precarias. Y por esa causa estamos aquí en este lugar. Necesito que aparezca algo para mi comunidad. No hay viviendas, no hay participación para mi gente, no hay nada», aseguró.

«Estamos aquí al aire libre desde el jueves pasado por la mañana. Hace una semana que estamos acá. El primer día pongo la carpa y viene la Policía y me dicen no le acepto esa carpa ni el fuego. No le hago mal a nadie, estamos aquí tranquilamente. No le molesto a la gente que pasa. Estamos esperando a los gobernantes. Y ahora necesito algo para mi gente, algo para comer. No hemos comido nada. Ahora falta algo de comida», dijo.

La poca ayuda que reciben es de gente de la zona y de agrupaciones campesinas. «No los veo a los funcionarios», siguió Altamirano.

«Alguna vez un funcionario me dijo ‘¿Por qué ustedes vienen aquí? Salta Capital está más cerca de la comunidad’. Sí, le digo, pero yo voy a la mesa de entrada de la Municipalidad, a la Legislatura, dejo una nota, y tengo que esperar a veces un año y no hay respuesta. Hay discriminación. Hay mucho racista», siguió.

En su enumeración de necesidades, todas esenciales, Altamirano habló de viviendas, de alimentos, de trabajo y de salud. «Necesitamos un centro de salud, si es posible un mini hospital. Ahora se aproxima época de lluvias, y las casas (son) precarias. Alguna gente no tiene chapa, tiene carpa, plásticos», siguió, y reiteró: «Todo el tiempo aparecen los políticos pero su trabajo no existe en mi comunidad. No les interesa si el pueblo originario muere».

Además, Altamirano aseguró que a pesar de la pandemia no recibieron ayuda sanitaria en este año y medio. «Nada, absolutamente nada, el trabajo de los agentes sanitarios está paralizado», declaró.

Daniel Altamirano.