miércoles 21 de febrero de 2024
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Mes del orgullo LGBTIQ+ | El INADI Salta difundió las buenas prácticas comunicacionales

Gustavo Farquharson convocó a los medios y comunicadores a informar con una perspectiva de género y diversidad a fin lograr una comunicación inclusiva, plural, que no reproduzca estereotipos ni estigmatice.

En el mes de la Diversidad, hay varias actividades programadas que concluirá con la Marcha del Orgullo a final del mes de noviembre en Salta. En ese marco, el titular provincial del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo resaltó hoy en el programa CUARTO OSCURO (FM La Cuerda 104.5) que desde el organismo emitieron una serie de recomendaciones y buenas prácticas comunicativas.

“La idea es destacar cómo hablar de la Marcha del Orgullo y no equivocarse en el intento. Sabemos bien que la práctica de los comunicadores y periodistas es fundamental para construir una sociedad mucho más inclusiva”, dijo el funcionario para luego enumerar algunas de las mismas.

• Respetar el principio de autodeterminación de las identidades y orientaciones sexuales y promover discursos mediáticos que no juzguen o desacrediten la autonomía de las personas para definirse.

• Utilizar terminología representativa, respetuosa y precisa.

• Hablar de las personas lesbianas, bisexuales, trans, intersexuales, como “colectivo gay” o como “homosexuales” las invisibiliza. El término homosexual no hace referencia a todas las realidades LGBTIQ+. Este tipo de tratamiento informativo implica silenciar al resto. Lo correcto es utilizar la expresión orgullo LGBTIQ+ y no “orgullo gay”.

• Preguntar a las personas el modo y el pronombre con los que prefieren ser nombradas y respetar lo que ellas indican al respecto. Hacer mención de su identidad de género, su cuerpo u orientación sexual solo cuando tenga interés informativo.

• Evitar criminalizar a las mujeres trans. Recordar que el odio hacia las personas trans se denomina transodio y no homodio.

• Visibilizar las diferentes familias e identidades. Trabajar para desmontar la naturalización discursiva del modelo de familia nuclear tipo (padre-madre-hijos/as) como el único posible o como ideal al cual se debe aspirar.

• Promover enfoques que visibilicen la diversidad y que cuestionen la dicotomía varón/mujer y la heterosexualidad como único modelo legítimo de cuerpos, identidades, relaciones y familias.

• Evitar los estereotipos discriminatorios y eludir la presentación mediática a través de formas que deriven en discursos violentos, discriminatorios y/o estigmatizantes. En este sentido

• Evitar la tematización del colectivo LGBTIQ+ desde perspectivas médicas y/o enfoques que patologicen la diversidad sexual y de género.

• Evitar la espectacularización de las personas LGBTIQ+ y de las temáticas vinculadas a las identidades de género, la orientación y la diversidad sexual.

Farquharson recordó que estas buenas prácticas comunicacionales son extensivas para el conjunto de la sociedad, pero indicó que para el logro del objetivo general es clave que los medios y los comunicadores las respeten para poder internalizar en el conjunto las mismas.

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