martes 28 de mayo de 2024
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Norte salteño | Sigue la disputa entre un capo narco y la UBA por los campos que administra la universidad

El narco encarcelado, Reinaldo Delfín Castedo, quiere recuperar 28.000 hectáreas que limitan con Bolivia. Castedo acusa a la UBA de talar ilegalmente y la casa de altos estudios asegura que no son ellos los que deforestan.

“La Universidad de Buenos Aires denunció ante el Tribunal Criminal en lo Federal Número 2 de La Plata la tala ilegal y deforestación en los campos de 28.000 hectáreas que le pertenecían al narcotraficante Reinaldo Delfín Castedo. Las tierras, ubicadas en Salta y que lindan a lo largo de 15 kilómetros con la frontera boliviana eran utilizadas, según dos causas judiciales, como “paso ilegal” para el tráfico de unos 4.000 kilos de cocaína por mes que tendrían a Europa como destino final” destaca hoy el sitio Infobae.

El juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, decomisó esos campos bajo la figura de “recuperación de activos en casos de corrupción” y presunto “lavado de dinero” al presumirse que los bienes fueron adquiridos a través del lavado de activos. En ese marco, la justicia decidió que las dos fincas narco, “El Aybal” y “El Pajeal”, fuesen administradas por la Sociedad Administradora de Campos de la Universidad de Buenos Aires (SAU). El apoderado de la SAU, Adolfo Reichemberg, fue quien hizo la presentación judicial el miércoles pasado. Allí se denuncia la instalación de campamentos con obreros para realizar la tala clandestina y el traslado de la madera en camiones.

“Por encima de Delfín Castedo hay intereses más poderosos de este lado y del otro de la frontera. Orán es la Sinaloa Argentina, está tomada por el narcotráfico. La gente vive con miedo. Allí está enquistada una verdadera mafia, un entramado corrupto entre lo público y lo privado”, opina ante Infobae un funcionario judicial que investigó a la organización narco criminal. Y destaca: “Todos hablan del narcotráfico en la ciudad de Rosario, pero la droga, a Rosario, llega de Salta”.

Las 28.000 hectáreas en disputa y que la familia Casteo intenta recuperar son consideradas como de “oro” por los narcotraficantes, no por su valor comercial, sino por la ubicación estratégica: la selva que cubre ese suelo y la escasa accesibilidad al lugar hace prácticamente invisible los pasos clandestinos que en su momento abrió Delfín Castedo y que dividían a los dos países con una tranquera.

En los últimos días, el apellido Castedo volvió a tener protagonismo en la justicia federal. El jueves pasado, efectivos Gendarmería Nacional desmantelaron en la ciudad de La Banda, Santiago del Estero, a una supuesta organización narco que operaba en distintos puntos del país. Durante los allanamientos, descubrieron 175 kilos de cocaína oculta en el doble fondo de una camioneta. En los operativos fueron detenidas siete personas, entre ellos Rodolfo Darío Castedo, hermano menor de Delfín, el “Patrón del Norte”.

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