miércoles 17 de abril de 2024
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Otro cultor de la antipolítica salteña | Orozco: el dipu-procesado favorecido por la inacción judicial y parlamentaria

Tiene una treintena de causas judiciales y un juicio por torturas sin concretarse. Llegó a la Legislatura renegando de la política. Con su porte de policía violento se cargó un ministro durante unas horas y sus pares siguen sin ponerle límites.

Era un policía de los llamados duros. Siempre fue noticia por los casos de violencia de los que fue protagonista. La semana pasada, en la propia Legislatura, nada dijo cuando el ministro de Seguridad Abel Cornejo le recordó que cuenta con 37 causas judiciales y que sería bueno que diera la cara en la Justicia.

Sus causas incluyen vejaciones, denuncias por violencia de género, golpes a árbitros de futbol. En 2008 estuvo detenido; luego se lo vinculó a la muerte de Claudio Valdivieso, un joven que fue hallado sin vida en la comisaría 31 de Rosario de la Frontera en 2012 con signos de tortura de las que Orozco se desvinculó señalando que eran operaciones políticas. Volvió a cobrar notoriedad durante el año 2016 cuando fue detenido por golpear y torturar a Pablo y Rodrigo Carrizo con el supuesto objetivo de que se declarasen culpables del asesinato de Martín López, hecho que había ocurrido el 28 de mayo de 2015 en una localidad ubicada a 45 kilómetros de Rosario de la Frontera. Finalmente se comprobaría que el crimen fue cometido por otros dos hombres que posteriormente fueron detenidos.

Una de las muchas causas que lo involucran fue elevada a juicio por hechos que ocurrieron en febrero de 2015 cuando era el jefe de la Brigada de Investigaciones del sur provincial. Junto a Rubén Darío Medina y Denis Arnaldo Coronel está acusado –otra vez– de vejar a un detenido. El pedido fue realizado por la Fiscal de Derechos Humanos Verónica Simesen de Bielke que reunió distintos informes y declaraciones testimoniales que incluía la presencia de “la camioneta de la Brigada”; fotografías de las lesiones; certificado médico que confirmaba “inflamación en región maxilar inferior derecho, y hematoma derecho en cavidad bucal” del denunciante; y copias del Libro de guardia, perteneciente a la Brigada de Investigaciones N° 3. En 2020 la pandemia retrasó los trámites y por ahora nada se sabe de ese juicio.

De la fuerza policial de la que luego sería exonerada, Orozco saltó a la política con el típico discurso antipolítica. Lo hizo por el partido de Alfredo Olmedo, aunque se rumoreaba por lo bajo que el “policía” no responde al “nene” sino al “padre” de la “criatura”: Alfredo Olmedo padre, el otrora famoso “Rey de la Soja”, quien amasó una fortuna con la explotación de Salta Forestal a la que accedió durante el gobierno de Juan Carlos Romero. En el entorno de Orozco no desmentían la situación y lo atribuían al vínculo que el otrora “Rey de la soja” tejió con el ex Jefe de la Brigada cuando este le organizó la seguridad de sus megaemprendimientos económicos.

Lo cierto es que Gustavo Orozco llegó a la Legislatura como representante del departamento de Rosario de la Frontera. Sólo se destacó por hacer semblanzas policiales, asegurar que es un combatiente contra la corrupción y en los últimos meses por cargar contra Abel Cornejo: la persona que mientras fue el Jefe de los Fiscales autorizó la elevación a juicio del ahora diputado, que valiéndose de los fueros parlamentarios repartía acusaciones como antes repartía golpes contra detenidos.

Mientras lo hacía, el juicio contra Orozco nunca llegó a concretarse sin que la Justicia explicara por qué y sin que los diputados de la legislatura le pusieran límites a los epítetos que profería desde su banca. Ante ello, CUARTO consultó al ex presidente de la Cámara de Diputados de Salta, Manuel Santiago Godoy, sobre cómo se actúa en estos casos. La respuesta sorprendió. Godoy recordó que hasta el año pasado (2021), cuando terminó su mandato, la Justicia nunca hizo llegar un pedido para conocer la situación de Orozco. «Nunca, mientras yo estaba hasta el año pasado, llegó a la Cámara de Diputados un pedido de un juez o un fiscal diciendo que Orozco podía ser sometido a juicio», dijo.

«Me parece que la Justicia tiene que de una buena vez terminar con estos dimes y diretes. Que se siente el fiscal, que lo intime, que los apure a los jueces. Hace más de dos años que Orozco va a ser juzgado por torturas. Y nunca llegó ese pedido a la Cámara de Diputados. Me parece que está en falta la Justicia. Que la Justicia lo apure es la historia», explicó.

No obstante, el «Indio» explicó también que la Cámara está facultada para analizar la situación y eventualmente sancionar o expulsar a Orozco. «Se arma una comisión chiquita, esa comisión resuelve e informa al cuerpo. Si esa comisión resuelve que hay que echarlo o sancionarlo, se necesitan los dos tercios», detalló.

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