sábado 18 de mayo de 2024
8.1 C
Salta

La columna de Tane Da Souza | Tests contra el COVID-19 y Ciencia Nacional

Argentina dio un gran paso en la lucha contra el Coronavirus. Produjo un kit de diagnóstico propio único en el mundo por costo, velocidad y sencillez. Fue presentado por sus creadores, el presidente y los Ministros de Salud y de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Desde que la Organización Mundial de la Salud declaró la Pandemia, los insumos médicos básicos, y los kits de detección del virus se transformaron en un bien de disputa global. Tanto así, que observamos decomisos de envíos de China a Francia, o Alemania, por EEUU, para utilizarlos en su propio país.

Hasta hace unos días, el sistema de salud solo contaba con un tipo de test para detectar casos positivos de COVID-19: el método de biología molecular llamado PCR, que detecta el material genético del virus. Por otro lado, los tests rápidos disponibles eran únicamente serológicos, es decir para detección de anticuerpos que nuestro propio cuerpo generó como respuesta al virus. Estos test tienen dos grandes desventajas: por un lado pueden pasar inadvertidos algunos portadores de COVID19 (falso negativo), como son los asintomáticos o los que se infectaron recientemente; y por otro lado no diferencian los enfermos de los que ya se recuperaron.

Los tests más confiables son los moleculares, que detectan directamente el material genético del virus, reduciendo mucho el margen de error. Pero los principales inconvenientes de las PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) son el tiempo de espera de los resultados (7 horas), su costo (12 dólares), y la necesidad de contar con un equipamiento de relativa complejidad para analizarlo.

El Neokit Covid-19, es un kit con la confiabilidad de los métodos moleculares, pero sin las desventajas de la PCR porque tarda menos de 2 horas en ofrecer los resultados, su costo será sensiblemente menor, y precisará equipos de muy baja complejidad en el proceso de análisis, además de ser producido casi íntegramente en el país.

Este kit fue desarrollado por un consorcio público privado en el que participan el MINCyT, el CONICET, otras agencias públicas, una Fundación compuesta por científicos y una empresa comprometida con el desarrollo nacional científico: Laboratorio Pablo Cassará S.R.L. Este grupo de investigadores trabaja desde hace años en el desarrollo de kits de detección de enfermedades de interés nacional: fueron noticia por uno hecho para detectar chagas, y se encontraban, antes de la pandemia, en las fases finales de validación para dengue, zika y chikungunya.

Que este grupo haya desarrollado el test nos muestra, una vez más, la imperiosa y estratégica necesidad de que el impulso sostenido a la Ciencia sea una política de Estado, y que el conocimiento acumulado en años de trabajo hace mucho más corto los tiempos de respuesta del sistema científico.

Para finalizar, en una de esas vueltas de la historia, una de las integrantes del equipo se llama Carolina Carrillo y es pariente lejana de Ramón Carrillo, primer Ministro de Salud de la Nación durante el Gobierno de Juan Domingo Perón, y gran sanitarista. Que este avance vital sea también un homenaje para él, que diseñó los cimientos del sistema público de salud de nuestro país, y que ha tenido grandes exponentes, entre ellos nuestro comprovinciano Enrique Tanoni, creador del sistema de Agentes Sanitarios en Salta.

Archivos

Otras noticias