Tras ser denunciada e inspeccionada por los apagones de enero en el norte salteño, la firma que controla las líneas de alta tensión del NOA y el NEA cambió de conducción. Sin embargo, todavía no se llevan adelante las inversiones comprometidas.
Los días 21, 22, 23 y 25 de enero pasado miles de salteños del norte provincial padecieron apagones con consecuencias de todo tipo. Pronto, esos vecinos descubrieron que no habían sido los únicos. Jujeños y tucumanos que dependen TRANSNOA también fueron afectados. Casi de inmediato, los informes técnicos elaborados por CAMMESA atribuyeron el apagón a fallas en el sistema de transporte de energía eléctrica.
El enojo alcanzó al propio gobernador Gustavo Sáenz, que se puso al frente del reclamo mediante una denuncia realizada por la provincia al Ente Nacional Regulador de la Electricidad. Ese organismo dispuso auditorías técnicas en las estaciones transformadoras Tartagal, Pichanal Nueva, Güemes (CT TermoAndes), Orán y Salta Este, además de líneas de 132 kV que vinculan Orán, Pichanal, Libertador, San Pedro y otras localidades estratégicas del norte argentino. Las mismas se llevaron adelante el 18 y el 20 de febrero. Las mismas dieron cuenta de la falta de inversiones en esas estaciones, pero también en las líneas de alta tensión y en la organización de los recursos técnicos y humanos de la concesionaria.
La empresa reaccionó prometiendo “una inversión inmediata de 7 millones de dólares por parte de Transnoa para la instalación de fibra óptica que funcionará como respaldo tecnológico y permitirá soluciones más rápidas y efectivas. Además, también a petición del Gobernador, la empresa invertirá en un parque solar, para inyectar energía directamente y evitar problemas futuros”, informó el sitio oficial del gobierno el pasado 5 de febrero.
Fue tras un encuentro en el que participó el mandatario con los empresarios Diego Héctor Castro y Melitón López, quienes en septiembre de 2025 habían protagonizado movimientos societarios para concentrar el control de las principales líneas de alta tensión. Los mismos estuvieron detrás de la compraventa de acciones del 100% del capital social de Asisnort S.A. por parte de las firmas CO Desarrollo S.A. y Latam Inversores S.A., vehículos de inversión vinculados a Castro y López. “A través de esas sociedades, ambos empresarios pasaron a controlar Asisnort y, por esa vía, tomaron una posición dominante en Elecnorte S.A. Esta compañía posee el 57,76% del capital de Transnoa S.A. —transportista troncal en el Noroeste Argentino— y el 27,43% de las acciones clase A de Transnea S.A., concesionaria clave en el Noreste. En los hechos, el cambio implica que un mismo núcleo empresario pasa a tener fuerte incidencia en dos operadoras monopólicas en sus áreas de concesión”, destacó el sitio El Norte el pasado 25 de febrero.
No obstante, en los pasillos del Grand Bourg hay enojo porque las inversiones “inmediatas” no se concretan. Hay quienes creen que la firma apostó a que el fin de las altas temperaturas aminore la demanda de electricidad para poder pasar el “temporal” y así evitar las inversiones que podrían sentirse menos cuando las temperaturas bajen, aunque sin resolver los problemas de fondo. “Lo que parecen haber hecho es lo mismo de siempre, prometer cambios y ganar tiempo para no cambiar nada”, declaran off the record algunos funcionarios que sin embargo advierten: “No van a salir frescos del intento. Es el propio gobernador quien está detrás del reclamo”.

