El Gobierno de Javier Milei decidió no adquirir los derechos de transmisión del certamen que se disputará en Norteamérica el próximo año. La medida rompe con una tradición de 52 años que garantizaba acceso gratuito al torneo.
En medio de escándalos y para sumar una nueva medida antipopular, el gobierno libertario confirmó que la Televisión Pública no transmitirá la Copa del Mundo 2026, marcando un quiebre histórico en la cobertura del máximo evento futbolístico mundial. La última vez que el canal estatal no participó en la transmisión fue durante el Mundial de México 1970, cuando las imágenes llegaron exclusivamente a través de medios privados.
Fuentes del Ejecutivo nacional justificaron la decisión por motivos económicos, indicando que no destinarán siete millones de dólares para la adquisición de los derechos de transmisión del torneo que se desarrollará en Estados Unidos, Canadá y México. La determinación contrasta con la inversión realizada en Qatar 2022, cuando se gastaron más de 10 millones de dólares pero se recuperaron aproximadamente 12 millones mediante ingresos publicitarios.
La medida se enmarca en antecedentes recientes de la política gubernamental respecto a la transmisión deportiva. En septiembre de 2024, la emisora estatal no pudo transmitir el partido eliminatorio entre Argentina y Chile debido a la falta de acuerdo con TyC Sports y Telefe, anticipando la estrategia actual del Gobierno.
Según informó Tiempo Argentino, aunque existe plazo hasta diciembre para reconsiderar la decisión, todo indica que la determinación está tomada, salvo que la presión de la opinión pública logre modificar la postura oficial. La resolución pone fin a una tradición iniciada en Alemania 1974, cuando la Televisión Pública comenzó a transmitir de manera total o parcial cada edición del certamen mundial.

