Fue en la 15° edición de Litio en Sudamérica que se realiza en Jujuy. La secretaria ejecutiva de la Mesa, Fernanda Ávila, explicó las cinco líneas de trabajo que desarrollan con organismos nacionales, internacionales, empresas y proveedores.
Tras recordar que la Mesa del Litio se remonta al año 2021 cuando los gobernadores de las tres provincias litíferas la crearon para asumir los desafíos que excedían las fronteras de cada jurisdicción, Avila recordó que el espacio se institucionalizó y comenzó a trabajar de manera coordinada. Desde este año, Jujuy ejerce la presidencia de la Mesa y Ávila asumió como secretaria ejecutiva.
La primera línea de trabajo es la elaboración de una hoja de ruta de largo plazo que la Mesa desarrolla junto con el BID y el Banco Mundial. El objetivo es definir prioridades, objetivos concretos y distintas vías de acción para la región. “Dentro de esa planificación, uno de los ejes centrales es el desarrollo de proveedores mineros. La Mesa comenzó a trabajar en este punto con asistencia internacional y realizó en agosto un workshop en el CFI, junto con el BID, que reunió a empresas, cámaras empresarias, proveedores, sindicatos y organismos de cooperación”, destacó el sitio Ámbito que realiza la cobertura del evento.
Como segunda etapa, durante el seminario se presentaron herramientas del CFI para financiar a proveedores de la región. También se convocó a universidades e instituciones educativas de Jujuy, Catamarca y Salta, además de la UTN y otras casas de estudio, para vincular la formación con las necesidades reales de las empresas.
El tercer eje es la creación de un pipeline de proyectos junto con el Banco Mundial para identificar una cartera concreta y anticipar las necesidades que tendrá la expansión minera en materia de infraestructura. La planificación contempla requerimientos de energía, agua, gas e infraestructura, con trabajo de campo realizado por especialistas del Banco Mundial en las tres provincias.
El cuarto eje apunta al marco institucional: gobernanza minera y armonización normativa. Para ello, la Mesa trabaja con el IGF, que analizará los marcos regulatorios de Jujuy, Salta y Catamarca. El objetivo no es establecer una única normativa provincial, sino identificar diferencias, oportunidades de mejora y buenas prácticas que puedan ser compartidas.
El quinto eje es el fortalecimiento institucional de la propia Mesa del Litio, trabajo que se lleva adelante junto con el CFI. La intención es que la estructura de coordinación pueda sostener la agenda más allá de los funcionarios que ocupen los cargos.
Para Ávila, el principal desafío de la Mesa del Litio es demostrar que la coordinación entre provincias puede traducirse en resultados verificables. La funcionaria recordó que en distintas oportunidades le preguntaron cómo explicar a la sociedad la utilidad de una nueva mesa de trabajo. Su respuesta fue que la legitimidad del espacio dependerá de sus resultados. “La confianza se construye con resultados”, afirmó.

