Carlos “Conejo” Martínez había escapado el sábado al enterarse que sería detenido. Se entregó ayer a la tarde. Con el tras las rejas, las personas detenidas en la causa llegaron a doce, aunque cuatro fueron liberadas tras la audiencia que formalizó la investigación.
El escape generó la sospecha de que Martínez pudo haber recibido una advertencia sobre el operativo a través de una filtración. Tras la fuga, al “Conejo” le dictaron un pedido de captura nacional e internacional, más operativos que derivaron en 32 allanamientos y la detención de 11 personas.
Martínez se entregó ayer a la tarde y quedó detenido, después de eludir a las fuerzas de seguridad que lo buscaban en el marco de una investigación federal que lo señala como el jefe de una organización narcocriminal que había tomado órganos del Estado en el norte de la provincia de Salta. Entre las cosas que destacó el Fiscal General Villalba, dijo que Martínez – que ya tenía antecedentes por narcotráfico – montó una empresa delictiva para acceder primero al cargo de intendente en 2023 y luego continuar con las actividades ilícitas.
Martínez había sido condenado en diciembre de 2025, en una causa provincial, a un año y dos meses de prisión efectiva y cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos, por violación de secretos y entorpecimiento de acto funcional. Pese a que la condena era de cumplimiento efectivo, le otorgaron prisión domiciliaria. Cuando se enteró que sería detenido decidió huir.
El magistrado dispuso también en esa causa la prisión preventiva efectiva para siete acusados, entre los que se encuentran el hijo del presunto líder, Miguel Ángel Martínez; su hija, Jessica Elizabeth Martínez; su exmujer, Nancy Mirta Cordero; y su actual pareja, Tamara Tapia. También fueron acusados los contadores públicos nacionales Orlando Oris Lovera y Julián Manuel Barreiro. La nómina se completa con Dimas José Ruiz, Rafael Antonio Aragón Rodríguez, Emiliano Pascual Ollarzú, María Cristina Flores y Mauro Alberto Rojas.

