La Cámara Pymes de Salta describe un escenario de consumo débil, tasas bancarias elevadas y un comercio tradicional en retroceso. Su presidente advierte que parte del crecimiento de las ventas digitales responde al cierre de locales físicos.
“Las pymes, en realidad, todas quieren invertir”, sostuvo Darío Pellegrini, presidente de la Cámara Pymes de Salta. El dirigente interpretó que el dato de que dos de cada diez empresas tienen intención de invertir refleja cuántas están en condiciones de hacerlo.
Según Pellegrini, el principal obstáculo es la falta de recursos y no la voluntad de los empresarios. Uno de los factores es el desfasaje entre pagos y cobros: las firmas pagan a proveedores a unos 40 días, pero cobran a los 55, y deben financiar esa diferencia con fondos propios.
“Estamos financiando a nuestros propios clientes. Entonces, de alguna manera, no hay para todo”, afirmó el titular de la Cámara en entrevista con FM Profesional. Muchas empresas, explicó, deben elegir entre sostener su circuito comercial o encarar nuevas inversiones.
El crédito tampoco aparece como solución. “Crédito sí hay, la tasa no es conveniente, pero tampoco hay capacidad de pago”, resumió Pellegrini. En la celebración de los 30 años de la entidad, el 30 de septiembre, integrantes de la comisión directiva pidieron que bajaran las tasas bancarias. “El financiamiento hoy está tan frío como nuestros mostradores”, expresó.
El presidente de la Cámara distinguió tres escenarios en la provincia: las pymes del agro y la minería registran cierto movimiento, los comercios de mostrador tienen una actividad más débil y las empresas que migran a mercados digitales requieren una lectura cautelosa. Describió negocios que cierran su local, despiden personal y siguen vendiendo por internet para no desaparecer.
Sobre el contexto político, indicó que los próximos seis meses podrían ofrecer oportunidades para incorporar tecnología, comprar vehículos o cerrar acuerdos de alquiler. “El momento de moverse, si hay que moverse, es ahora”, afirmó. Planteó que, tras reuniones con la Unión Industrial Argentina y otros sectores, detectó expectativas de recuperación del consumo recién en 2027 y 2028.
Para el último trimestre, la expectativa es moderada. “No hay 0,3% más plata en las pymes”, expresó Pellegrini sobre la leve reactivación estadística. El Día de la Madre, el aguinaldo y las vacaciones suelen impulsar las ventas, pero no siempre alcanzan para generar ganancias. “Creo que este fin de año todos estamos con expectativa de que nos cierren las cuentas”, señaló.

