El decil superior promedia más de un millón y medio de pesos per cápita, mientras que el inferior alcanza apenas un cuarto de millón. El Índice de Gini subió en el segundo trimestre de 2026 frente a un año atrás.
El informe de distribución del ingreso del segundo trimestre de 2026, difundido por el INDEC con base en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), registró una brecha de 13 veces entre los ingresos del decil más rico y los del más pobre. El Índice de Gini (estadística con la que se calcula la desigualdad en la distribución de los ingresos dentro de una población) pasó de 0,424 a 0,428 en doce meses.
En la Argentina de Milei, el 10% de mayores ingresos concentró el 32,3% del ingreso total, mientras que el 40% más relegado recibió el 15,2%. La mediana del ingreso per cápita fue de $500.000, equivalente a $16.666 diarios para la mitad de la población. El ingreso total de la población creció 29,3% nominal, contra una inflación de 33,2% en el período, lo que implica una caída real de 2,9%.
El ingreso per cápita medio subió 28% nominal hasta $688.496, con una pérdida de poder adquisitivo de 3,9%. En los deciles más bajos, el promedio fue de $260.839, frente a los $203.116 de un año atrás, una baja real de 3,8%. El decil más alto alcanzó $1.672.291 per cápita, con un aumento superior al 29%.
Entre los ocupados con ingresos, el promedio fue de $1.129.527 y la mediana de $900.000, de modo que la mitad percibió ese monto o menos. La Canasta Básica Total se ubicó en mayo en $1.498.741. El informe oficial indica: «el ingreso promedio de los primeros cuatro deciles de la población, ordenada según ingreso de la ocupación principal, fue de $415.012».
Para el estrato medio, correspondiente a los deciles 5 a 8, el organismo precisó que «fue de $1.095.227». En los deciles 9 y 10, el ingreso promedio llegó a $2.629.678, según el mismo documento.
Se estimaron 9,4 millones de asalariados con ingresos, con un promedio de $1.161.833. Quienes tienen descuento jubilatorio percibieron $1.433.794, con un alza interanual de 26,5% y una caída real de 5%. Los asalariados sin descuento jubilatorio, es decir informales, promediaron $706.204: su ingreso subió 24,9% nominal y cayó 6,2% en términos reales.

