La droga estaba oculta en una estructura metálica adherida al tanque de combustible de una camioneta. El procedimiento se realizó en el puesto El Naranjo de Gendarmería Nacional, jurisdicción de Rosario de la Frontera.
Según se pudo establecer, el conductor había iniciado su viaje en Jujuy y tenía como destino la provincia de Buenos Aires. Durante el control sobre la Ruta Nacional 34, los efectivos detectaron que se mostraba nervioso y al revisar el vehículo encontraron una caja metálica cuya presencia no se correspondía con el modelo de la camioneta. Un escáner portátil permitió observar que había paquetes escondidos en el interior de la estructura.
Cuando los gendarmes procedieron a abrir la estructura encontraron 62 paquetes con cocaína, cuyo peso total superaba los 65 kilos. Como en tantas otras oportunidades, los panes de cocaína tenían grabada en bajorrelieve la figura de un delfín.
El hombre quedó detenido y, durante la audiencia judicial se abstuvo de declarar. La Fiscalía sostuvo que la cantidad de droga, las características del escondite y la modalidad del transporte permiten considerar como hipótesis que el operativo podría estar relacionado con una estructura de mayor complejidad. Por este motivo, solicitó la prisión preventiva ante el juez federal de Garantías N.º 1 de Salta, Julio Bavio.
El magistrado dispuso que permanezca detenido durante 72 días mientras avanzan las medidas de prueba. Entre ellas se encuentran peritajes, análisis de la evidencia secuestrada y levantamiento del secreto bancario y bursátil. La defensa había solicitado arresto domiciliario por supuestos antecedentes cardíacos, pero reconoció que no contaba con certificados médicos para acreditarlos.

