Los agricultores locales no logran competir con los precios de frutas y verduras provenientes de países limítrofes. La situación se agrava por el contrabando y la cotización del dólar.
Fernando Ortiz, productor frutihortícola de Colonia Santa Rosa, denunció que los precios de la producción nacional resultan inviables frente a la competencia externa. «El cajón de tomates tiene el valor de un kilogramo de la fruta que llega desde Bolivia», declaró el agricultor.
La problemática trasciende las fronteras salteñas y afecta a otras jurisdicciones con características similares. Ortiz señaló a Radio Salta que «esto ocurre también en provincias fronterizas como Jujuy o Misiones», donde los productores enfrentan condiciones comparables de competencia desleal.
Los factores que perjudican la actividad local incluyen tanto el ingreso irregular de mercadería como las fluctuaciones cambiarias. Ante esta situación crítica, los agricultores tomaron la decisión extrema de no realizar la recolección de tomates, confirmó Ortiz.

