El hallazgo vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de los pasos fronterizos y la necesidad de reforzar la cooperación binacional. La Ford Ranger sustraída en Tartagal fue localizada en Camiri, departamento de Santa Cruz, Bolivia.
Según la investigación, el rodado cruzó hacia Bolivia por pasos no habilitados en la zona de Salvador Mazza. La Brigada de Investigaciones local activó el protocolo de cooperación con el Comando de Frontera de Yacuiba y la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove), lo que permitió ubicarlo en Camiri. Aunque no hubo detenidos, se presume que la camioneta iba a ser trasladada a otro departamento para su comercialización ilegal. Actualmente se gestiona la devolución a sus propietarios en Argentina.
El sistema de GPS apuntaba a que había sido trasladada a Bolivia. Ese dispositivo fue clave para que los oficiales bolivianos pudieran ubicar el motorizado. Su último punto marcaba su paso por la Ruta 9, a la altura del barrio El Periodista. Un rastrillaje posterior los guio hasta un taller mecánico llamado “Víctor” en el municipio de Camiri, resaltaron medios del vecino país.
“El hecho genera preocupación sobre la facilidad con la que el delito organizado aprovecha la extensa frontera y la falta de controles permanentes. Vecinos y autoridades locales coinciden en que la inseguridad urbana se ve agravada por la permeabilidad de los pasos ilegales, lo que convierte a la región en un corredor frecuente para el tráfico de vehículos robados” destacó por su parte FM Alba.
Tartagal y Salvador Mazza son puntos críticos en el tránsito de automotores hacia Bolivia. Si bien la cooperación entre fuerzas de ambos países ha mostrado resultados, los casos se repiten con frecuencia.

