Lo dijo Violeta Gil, candidata a diputada nacional de Política Obrera: “el giro del romerismo trasluce el giro del propio Milei al propio Sáenz, incluso a costa de su propia candidata”.
La opinión de la candidata fue anticipada en un artículo publicado en la prensa partidaria y que lleva por título “Juan Carlos Romero anticipa el apoyo de Milei a Gustavo Sáenz en Salta”. Allí manifiestan que el apoyo de Juan Carlos Romero al frente “Primero los Salteños” que apadrina Gustavo Sáenz y que tiene como principal candidata a Flavia Royón.
“La señora Royón se ha convertido en la reina nacional de la Minería, de cuya cartera ha sido ministra o secretaria bajo el mismo Sáenz, luego con su compadre Massa y más tarde de Javier Milei”, dice el artículo sobre la ahora candidata para luego detenerse en el caso Romero a quien definen como “el peronista libertario” que al apoyar a Royón le quita apoyo a la representante oficial de LLA en Salta: Emilia Orozco.
“El giro de Romero trasluce un giro del propio Milei, que probablemente abandonó a su suerte a su camarada salteña, incluso con la venia de ella misma, que ha raleado su presencia en la campaña electoral”, dice el artículo.
En ese punto, Política Obrera destaca un artículo publicado por el diario La Nación el pasado viernes que analiza el encuentro entre Santiago Caputo y Gustavo Sáenz como parte de un “un trabajo de acercamiento que va más allá. Se le adjudica [a Caputo] la negociación en el Congreso para que la ley que limitaba el uso de los DNU tenga que volver al Senado”. A cambio, el gobierno nacional se habría comprometido “con obras públicas… no cumplidas” para Salta. Las obras en cuestión se relacionan con rutas para conectar la producción de los pulpos mineros con el exterior.
“El apoyo a Flavia Royón y el descarte de Emilia Orozco es parte de una maniobra para que un puñado suficiente de gobernadores sustente los dos años que le quedarían a Milei. Los operadores son Donald Trump y Scott Bessent, que condicionan los préstamos usureros a una coalición actuante en el mismo gabinete, pero como mínimo en el Parlamento. La prenda de unión es refrendar el pacto Milei-Caputo/ Trump Bessent, y subsidiar a la minería descapitalizadora. No es la primera vez que Salta es el eslabón de la política nacional. Ocurrió en 1930 cuando, en función de las petroleras norteamericanas, se asoció al golpe contra Yrigoyen, y en 1942 gestó la candidatura proyanqui de Robustiano Patrón Costa, frustrada por el golpe militar de Junio de 1943”, concluye en artículo publicado por Política Obrera de Salta.

