La Salta que duele | Comunidad originaria denuncia siete años sin luz eléctrica y amenazas policiales tras reclamo

El cacique Reynaldo Román acusa hostigamiento de un comisario durante una protesta en la ruta en Santa Victoria Este. Las familias de Betania esperan desde 2018 la instalación del servicio eléctrico.

El cacique de la Comunidad Betania, en Santa Victoria Este, Reynaldo Román, denunció públicamente abandono estatal y hostigamiento policial contra familias indígenas que reclaman la instalación de luz eléctrica desde hace siete años. La falta de este servicio básico impide incluso el acceso pleno a la comunicación, ya que los habitantes deben trasladarse a otras comunidades para cargar sus celulares.

La Secretaría de Asuntos Indígenas se comprometió mediante una nota a gestionar el expediente presentado ante el Ente Regulador de Servicios Públicos (ENRESP), pero no cumplió. «Resulta que no hicieron nada. Hace seis años que la Comunidad espera una notificación de ellos para que nos digan si está avanzado nuestro pedido pero resulta que no», expresó Román. El cacique recordó que hace siete años iniciaron el trámite y que funcionarios realizaron mediciones y croquis, pero nunca regresaron a concretar la obra. «Nos habían dicho que iban a volver para hacer el trabajo, pero eso ha sido una mentira», aseguró.

Municipalidad de Salta

Ante la falta de respuestas, las familias se manifestaron en la ruta el lunes pasado y permanecieron tres días en el lugar. Durante la protesta quemaron tres postes que, según Román, estaban podridos y cayéndose, situación que fue informada a la empresa EDESA, prestataria del servicio. En ese contexto, un comisario llegó al lugar y lanzó amenazas contra los manifestantes.

«Este comisario había maltratado a las mujeres indígenas, a los niños», relató Román. El oficial los insultó diciéndoles que eran animales sin cerebro y se burló de las mujeres frente a la comunidad. «Yo te voy a meter preso», le dijo el comisario al cacique, y extendió la amenaza «a todos los indios (…) para que no vuelvan a hacer manifestaciones y no vuelvan a hacer quejas», alegando que estaba en ese «derecho» como «jefe». Román es padre de Edith Román, adolescente víctima de femicidio, y al recordarle al oficial que tampoco tenía respuestas en esa causa, este reaccionó con indiferencia.

Personal de EDESA llegó ese mismo día a las 22 para reponer los postes, pero las mujeres intentaron impedir el trabajo hasta obtener una respuesta sobre la instalación de luz. Los empleados se retiraron y regresaron con el comisario, quien «saca sus armas», según el relato del cacique. «(Dijo que) Me iba a pillar en el pueblo, que me va a meter un tiro, que me iba a agarrar, que me iba a meter preso», denunció Román. El oficial, según su testimonio, se jactó de haber encarcelado a otros caciques y de tener poder absoluto en la zona.

Según informó Salta12, Román no pudo realizar la denuncia formal en Santa Victoria Este porque no le permitieron ingresar al destacamento policial. «Estoy tratando de ir a Tartagal para poder denunciar. Aquí no me dejan hacer nada por tema de este hombre», afirmó. El cacique anunció que este lunes la comunidad continuará con las protestas exigiendo la instalación de la energía eléctrica.

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