La Agencia Nacional de Discapacidad suspendió beneficios a casos evidentes de invalidez tras verificaciones deficientes. Los afectados, que residen en el sur de la provincia, no recibieron notificaciones previas del proceso de auditoría.
La Agencia Nacional de Discapacidad suspendió injustificadamente las pensiones por invalidez de personas con discapacidades evidentes en Metán. Entre los casos más llamativos se encuentra el de Abel Ricardo Valencia, de 53 años, quien perdió ambas piernas por diabetes, y Kevin Teodoroff, de 20 años, que padece escoliosis severa y requiere una prótesis en la columna vertebral.
Las notificaciones de suspensión llegaron mediante cartas documento firmadas por Diego Orlando Spagnuolo, director ejecutivo de la agencia, sin que los beneficiarios hubieran sido convocados previamente para las verificaciones correspondientes. Valencia, residente del barrio La Sirena, perdió su pensión de 274.083 pesos mensuales pese a su evidente condición de discapacidad. «Tengo los papeles y todos pueden ver mi condición, sin embargo recibí la carta documento diciendo que me sacaban la pensión», declaró a la prensa.
El caso de Teodoroff resulta igualmente preocupante, ya que el joven presenta escoliosis que requiere una prótesis desde la nuca hasta la cadera, limitando severamente su movilidad. Su madre, Isabel Mónica, también afectada por la misma enfermedad, confirmó que nunca recibieron notificación sobre la auditoría. «A mi hijo solamente le llegó el papel de la baja, jamás recibió una notificación sobre la auditoría que se estaba realizando», explicó.
Los afectados enfrentan graves dificultades económicas mientras esperan la resolución de sus casos. Valencia obtuvo un turno en ANSES recién para el 28 de agosto, mientras que la familia Teodoroff debe aguardar 60 días para la revisión del expediente. Ambos casos evidencian fallas en el sistema de verificación que perjudican a quienes realmente necesitan el beneficio.
Según informó El Tribuno, múltiples beneficiarios legítimos en Metán sufrieron suspensiones arbitrarias debido a problemas logísticos con el correo, desinformación y mala organización del proceso de verificación. Las familias afectadas subsisten actualmente con ayuda de parientes mientras tramitan la restitución de sus pensiones por discapacidad.


