Marcela Vale, presidenta de la cooperativa educativa, hizo un balance de estas tres décadas y anticipó la celebración que se realizará en la Usina Cultural.
La Cooperativa Educativa INTI cumple treinta años de trabajo por la educación de los salteños y salteñas. Su presidenta, Marcela Vale, realizó un balance antes de la celebración que se realizará este viernes 4 de julio en la Usina Cultural.
«En un colegio cooperativo los que trabajamos no respondemos a un dueño. Tenemos una asamblea, tenemos elecciones. Todos los asociados vamos rotando en la administración», explicó Vale.
En Cuarto Oscuro, de FM La Plaza, la presidenta de la cooperativa dijo que en estos treinta años vivieron «muchos momentos duros». «Somos especialistas en sobrevivir», declaró.
Vale señaló que el INTI está conformado, en general, por una «población educativa lejana al centro» que vive «en situaciones vulnerables». «Los hemos podido contener. Por eso las cuotas son accesibles», dijo.
«En nivel de alumnos estamos muy bien. Tenemos los dos turnos llenos porque la oferta estatal no cubre la cantidad de chicos que repiten primero y segundo año. Hay mucha repitencia en esos primeros años, que antes no lo había», siguió.
«A la vez, el nivel de entrada de dinero no es que aumente en gran medida. Porque si queremos sostener a estos chicos y dar la oportunidad que se merecen, tenemos que tener una cuota accesible», agregó.
La presidenta agregó que en la actualidad hay 32 docentes en todo el colegio y unas cuarenta personas en total que dependen de la cooperativa.
Vale aseguró, además, que sólo reciben una compensación económica por parte del gobierno provincial pero no otro subsidio.
«Para mí ha sido mi espacio de formación. Trabajo en otro ámbito pero este es el espacio donde me formé y es un compromiso social. Vivimos muchas crisis. Uno piensa en los chicos, uno siempre está pendiente de los alumnos. De los que vienen y de los que vendrán. Es parte de mi vida y de la vida de muchos. Porque aquí hay muchos docentes de hace muchos años. No abandonan el colegio por el clima que se vive, por el grupo de chicos», analizó.
Consultada por la influencia que tiene el colegio en los alumnos, Vale señaló que «por ahí uno cree que no les llega, pero sí». «Los papás los llevan a otro colegio y siempre están volviendo. Hay un ambiente de mayor solidaridad, tolerancia y diversidad», declaró.


