Sonia Solís tomó la decisión como docente jubilada y argumentó que el contexto actual requiere gestos concretos de los representantes. La Municipalidad destacó que la medida fortalece la función pública y la confianza ciudadana.
La concejala Sonia Solís renunció a la dieta legislativa para ejercer su función ad honorem en el municipio de Profesor Salvador Mazza. La Municipalidad informó oficialmente la determinación, que generó una repercusión positiva en distintos sectores de la comunidad.
Solís fundamentó su decisión al señalar que considera un honor desempeñar el cargo de concejal de manera ad honorem, priorizando el servicio público y el bienestar colectivo. «Mi tarea en el Concejo Deliberante estará guiada por la vocación de servicio y el acompañamiento permanente a las demandas cotidianas de la comunidad», afirmó. La concejala explicó que, al ser docente jubilada, puede dedicar tiempo y esfuerzo a la labor legislativa sin percibir una retribución económica y sostuvo que el contexto actual requiere gestos concretos de quienes ocupan cargos de representación.
Según informó Nuevo Diario, desde la Municipalidad de Profesor Salvador Mazza destacaron que la renuncia a la dieta fortalece los valores de la función pública y refuerza el vínculo entre las instituciones y la ciudadanía. La administración municipal señaló que la decisión aporta transparencia y confianza en un escenario donde el debate sobre los ingresos de los representantes políticos suele generar cuestionamientos.



