Lo indica una carta que el gobierno de Milei remitió a empresas que incluye a la prestadora del servicio en nuestra provincia. Dicen que el frío los complicó, pero desde que asumió en diciembre demora las obras que ya estaban en su etapa final.
El Gobierno les mandó una carta a las empresas de la industria gasífera para ponerlas en alerta. Es un aviso ante una suba fuerte de la demanda que prevé. En general los afectados serían GNC y algunas industrias, pero los jugadores del mercado temen que la situación se intensifique y hablan de “imprevisión” oficial.
La misiva tiene fecha de ayer y lleva la rúbrica de Carlos Alberto Casares, interventor del Enargas, y tiene en copia al secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo. Está dirigida a las principales transportistas y distribuidoras de gas del país: TGN, TGS, Metrogas, Litoral Gas, Naturgy, Gas Nea, Gasnor, Camuzzi Gas Pampeana, Camuzzi Gas del Sur, Distribuidora de Gas del Centro, Distribuidora de Gas Cuyana y Redengas.
En el sector hablan de “imprevisión”, de falta de medidas e inversión. “Ahorran y tienen superávit a fuerza de estos problemas”, dijeron en una de las empresas, visiblemente preocupados. “Lo cierto es que el Gasoducto Néstor Kirchner aún no está funcionando a full: aporta 11 millones de m3, pero debería estar en los 24 millones diarios. En medio de eso, Cammesa salió a comprar barcos de combustibles líquidos por unos USD 400 millones a último momento y antes de lo esperado. En conclusión, hasta que lleguen los barcos, hay que mantener los cortes” destacó el sitio Infobae.
En general, el gas tiene dos tipos de demanda: ininterrumpible, que es la residencial; e interrumpible, básicamente, GNC y algunas industrias. En ese sentido, la carta pide la “identificación y cuantificación de contratos de transporte interrumpibles (TI) que puedan ser susceptibles a cortes, a los fines de agilizar la toma de decisiones ante una situación operativa en la que se encuentre en riesgo el normal abastecimiento de gas natural”. Habla del estado de “pre-emergencia”, también. Se trata de un término protocolar y administrativo, una manera metodológica de decir “algo está pasando” y poner el tema en el centro de la industria.

