La retirada de fondos nacionales para obras públicas dejó a los municipios sin recursos para ejecutar reparaciones estructurales en defensas fluviales. San Carlos convocó a una mesa de trabajo con el Gobierno provincial ante la llegada de la temporada de lluvias potenciada por el fenómeno climático.
La intendenta de San Carlos convocó para este miércoles a una reunión con funcionarios provinciales e intendentes de otras localidades para analizar las zonas más críticas ante las lluvias esperadas. «Es una situación muy compleja y estamos en alerta. El miércoles tendremos una mesa de trabajo junto al Gobierno provincial y los demás intendentes para trabajar sobre las zonas más críticas», manifestó Kukina Vargas.
Los pronósticos meteorológicos que señala la intendenta son complejos debido al fenómeno de El Niño, que potenciaría las precipitaciones en la región, según declaró a Killa TV. Vargas fue directo sobre el estado de las defensas municipales: «En San Carlos hace muchos años que no se hicieron los arreglos necesarios desde que se erradicó el Plan de Mínima Nacional».
En el municipio, la situación de vulnerabilidad se concentra en puntos específicos. Las defensas de San Lucas prácticamente no existen, según admitió la intendenta. Tras una crecida anterior del río La Viña, se ejecutaron trabajos menores que permitieron proteger a la escuela, la iglesia y terrenos aledaños, aunque estas medidas constituyen soluciones provisionales.
La magnitud de la inversión requerida excede las capacidades presupuestarias municipales. «Pero es un trabajo grande, que requiere maquinaria de gran porte. Eso demanda la obtención de los fondos necesarios para este tipo de obras. No son obras que valen 20 millones; son obras millonarias que el municipio, por sí solo, hoy no puede llevar adelante», indicó Vargas.
La retracción de fondos nacionales para obras públicas provinciales y municipales redujo drásticamente el financiamiento en años recientes. Hasta hace poco, la Provincia presentaba proyectos de defensas fluviales de gran escala ante el Ministerio de Obras Públicas de la Nación para obtener partidas adicionales o líneas de crédito internacionales, complementando así las tareas básicas de mitigación. Esa fuente de financiamiento se transfirió por completo a las provincias bajo las actuales políticas de reordenamiento presupuestario nacional.

