El hecho sucedió el 17 de junio de 2023 en la vieja Comisaría 31 de Rosario de la Frontera. El sujeto se presentó con comida y varios elementos que incluían un parlante portátil en el que había ocultado marihuana, cocaína y pastillas.
La jueza de Metán Carolina Poma Salvadores condenó al hombre de 28 años tras un acuerdo de juicio abreviado al que llegaron las partes. Le impuso la pena de nueve meses de prisión de cumplimiento efectivo por ser autor del delito de facilitación de estupefacientes a título gratuito agravado. Dispuso también que la pena se ejecute bajo la modalidad de prisión domiciliaria. El condenado sólo podrá salir de su domicilio para cumplir con sus tareas de trabajo.
Todo ocurrió en la fecha indicada cuando el sujeto entre a la guardia los elementos que entregaría a su amigo detenido. Entre ellos se incluía un parlante portátil, un objeto cotidiano que no debería haber despertado mayores sospechas. Sin embargo, el procedimiento de rutina marca que cada ingreso debe ser minuciosamente revisado.
Mientras un sargento de guardia iniciaba la inspección de los objetos, le pidió al hombre que espere hasta terminar la requisa, pero cuando llegó el momento de examinar el interior del parlante el acusado aprovechó una distracción y huyó del edificio de forma presurosa.
Al abrir el dispositivo, los agentes confirmaron el motivo de la huida: ocultos en su interior hallaron un envoltorio con sustancia vegetal disecada, otro paquete con una sustancia blanquecina en forma de polvo compacto y cuatro pastillas blancas. Ante la sospecha de que se trataba de drogas, se solicitó la intervención de la División de Drogas Peligrosas.

