Tras caer en default y paralizar sus plantas de producción, la firma que tiene a José Urtubey en su directorio no logro reestructurar su deuda. El directorio de la firma insiste en la búsqueda de una inyección de capital para salir a flote.
“Celulosa Argentina, una de las papeleras más antiguas del país, atraviesa una de las crisis más profundas de su historia” destaca el diario Ámbito Financiero sobre la empresa creada en 1927 y que hoy está controlada por Tapebicuá Investment Company, grupo integrado por los empresarios José Urtubey, Juan Collado y Douglas Albrecht.
Ámbito accedió al balance presentado por el directorio de la firma a la CNV. El mismo indica que la firma cerró el ejercicio al 31 de mayo con “una pérdida integral de $172.634 millones, una caída de ingresos del 44% respecto del año anterior y un patrimonio neto negativo de $23.774 millones, lo que la coloca en situación de quiebra técnica en los términos del artículo 94 inciso 5 de la Ley de Sociedades”.
La propia compañía admitió en su memoria que “la falta de capital de trabajo volvió inviable el financiamiento de la operación, debiéndose parar la producción en las plantas de Capitán Bermúdez y Zárate”. En total, la producción de papeles y pulpa fue de 138.000 toneladas, un 15% menos que el año anterior, mientras que las ventas internas cayeron 32% en toneladas.
En su reseña, el directorio fue aún más categórico al describir el deterioro: “durante el segundo semestre las ventas cayeron 52% respecto del mismo período del año anterior, mientras que el financiamiento disponible se limitó a operaciones de muy corto plazo y tasas extremadamente altas, del orden del 35% al 45% en dólares”. En ese contexto, las plantas siguen paralizadas.
“Lo cierto es que la situación financiera se agravó en mayo, cuando Celulosa informó que no podía cumplir con vencimientos de cheques y obligaciones negociables. Desde entonces, la compañía se encuentra en default. En junio presentó un plan de reestructuración de u$s128 millones de deuda, que contemplaba postergar pagos de capital por dos años, aplicar intereses reducidos y subordinar créditos del accionista mayoritario por u$s21 millones. Sin embargo, el esquema no alcanzó el nivel de adhesión necesario entre los acreedores”, destaco el medio citado.

