La Cámara de Diputados de Salta aprobó el proyecto que solicita al Poder Ejecutivo provincial iniciar gestiones ante nación para abordar lo descubierto: el vertido de aguas cloacales de Pocitos y Yacuiba que desembocan en Salvador Mazza.
Como ya lo informáramos, el autor del proyecto, el diputado Gonzalo Domínguez de San Martín, expuso que descubrió la situación mientras visitaba la Escuela de la Bendición en el norte de la provincia. Con la ayuda de un equipo técnico constató que «el agua, tanto superficial como subterránea, está totalmente en muy mal estado», alertó.
Domínguez explicó que el fenómeno se agrava por el crecimiento urbano sin infraestructura sanitaria del lado boliviano. «Yacuiba ha crecido exponencialmente, tiene más de 120.000 habitantes, rutas nuevas, estadios, pero se olvidaron de las cloacas. Todos los desechos son arrojados de forma directa. Se transformó en un arroyo de aguas negras que atraviesa nuestras comunidades: El Sauzal, Arenales, Montesinaí, el Sector 5», detalló. Salvador Mazza, por su parte, tiene una población estimada en 28.000 personas, sin capacidad suficiente para enfrentar el impacto.
«Esto es un atentado ambiental y sanitario. Literalmente vemos viajar la materia fecal. Es tremendo. Tengo videos e imágenes que lo muestran. Y la gente vive ahí. Es una situación inhumana», advirtió. También remarcó que no se trata de romper relaciones con Bolivia, sino de exigir cooperación binacional: «Pedimos humanidad y dignidad para nuestra gente. Que la Cancillería actúe, que haya un acuerdo bilateral que nos permita vivir bien a ambas comunidades, de un lado y del otro».
En ese sentido, también subrayó: «Salvador Mazza es donde comienza el Departamento San Martín, donde comienza la provincia de Salta y donde comienza la República Argentina. No podemos seguir ignorando esta realidad».
El legislador insistió en la necesidad de que el Estado nacional y la provincia implementen una solución concreta, que incluya monitoreo ambiental, concientización social, y la construcción de plantas de tratamiento. El proyecto de Declaración aprobado busca poner el tema en agenda nacional. «No quiero volver a Salvador Mazza con una hoja. Quiero volver con soluciones. Esa gente vive muy mal. Necesitamos respuestas, no palabras lindas en boca de políticos», concluyó.

