El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, resaltó que el comercio ilegal en la frontera norte genera ingresos a más de 30 mil personas.
El funcionario se refirió al complejo escenario social que se abre tras el reciente allanamiento a la Finca Carina por parte de la gendarmería en la frontera norte. «No lo festejo», dijo en diálogo con FM Aries, para luego agregar que la actividad, si bien ilegal, sostiene a «más de 30.000 personas» entre Aguas Blancas y el norte de Orán. Zigarán consideró que el contrabando es un problema que se debe combatir, pero sin ignorar la realidad social y económica de la zona.
El funcionario insistió en la necesidad de abordar el problema con prudencia. Para él, es crucial «darle un margen de tolerancia» al contrabando, ya que un corte abrupto de la actividad comercial «va a explotar por todos lados». Asimismo, recordó que el movimiento de un solo día «muerto» puede llegar a los 140 millones de pesos. La cifra evidencia la magnitud de la actividad y la dependencia económica que existe. “Hay que evitar una explosión social», resaltó. El interventor explicó que el plan de Gendarmería debería ser controlar para parar, “pero no para que ahorque».
Zigaran expresó su esperanza de que las autoridades ofrezcan una solución, ya que la diferencia entre los 15.000 pesos diarios que se pueden ganar en una finca y los 150.000 pesos que genera el contrabando es «muy grande». Esto genera una presión social a la que hay que prestar atención, generando una «salida a esa olla de presión», alertó.

