Las autoridades mantienen cerradas las rutas 51 y 27 tras varios días de nevadas que dejaron vehículos varados y caminos intransitables. Los operativos de rescate continúan trabajando para restablecer la circulación.
Un intenso temporal de nieve que se extiende desde hace varios días mantiene en estado de alerta a las autoridades de la Puna salteña, con cortes totales de rutas y múltiples vehículos varados por las condiciones climáticas extremas. Las bajas temperaturas, la acumulación de nieve y hielo, junto con la visibilidad reducida, han convertido los caminos de la región en zonas de alto riesgo para la circulación vehicular.
Durante el sábado, 17 vehículos quedaron varados en la zona de Alto Chorrillo sobre la Ruta Nacional 51, según confirmó el periodista Vicente Arias del medio Unión de los Andes, informó Nuevo Diario. Los conductores permanecieron detenidos durante varias horas debido a la acumulación de nieve y hielo hasta que un operativo conjunto de rescate logró que pudieran continuar hacia San Antonio de los Cobres.
La Junta Municipal de Defensa Civil de Tolar Grande informó el sábado por la noche que la Ruta Provincial 27, que conecta Salar de Pocitos con Tolar Grande, permanece completamente cortada. El cierre se mantendrá hasta el lunes como mínimo, dependiendo de la evolución climática. Las autoridades solicitaron específicamente no enviar vehículos hacia proyectos mineros de la zona hasta que se restablezcan las condiciones normales de tránsito.
Tanto la Junta de Defensa Civil de Tolar Grande como la de San Antonio de los Cobres decidieron coordinar el cierre total de ambas rutas para preservar la seguridad de los transeúntes. Equipos municipales y de la empresa AGV trabajan con maquinaria pesada durante las horas nocturnas para despejar los caminos, mientras las recomendaciones oficiales insisten en evitar desplazamientos por la zona afectada hasta recibir informes de fuentes oficiales.

