Dos episodios recientes se suman a una extensa lista de casos bochornosos que involucran a fuerzas de seguridad provinciales. En el norte operaba una red de falsos controles viales, mientras en Metán dos efectivos ingresaron alcoholizados a trabajar.
Las fuerzas de seguridad salteñas volvieron a quedar bajo la lupa tras dos nuevos escándalos que se suman a una larga serie de casos que incluyen narcotráfico, extorsión, abuso de poder y otras conductas reprobables. Un operativo federal desmanteló una organización integrada por policías, un gendarme y un civil que montaba falsos controles viales en la Ruta 16 para extorsionar a tours de compras, mientras que en Metán dos efectivos fueron sorprendidos alcoholizados al presentarse a cumplir sus funciones.
El juez federal Guillermo Molinari ordenó los allanamientos después de recibir denuncias de pasajeros que afirmaron haber sido «esquilmados» en distintos puntos del trayecto. El grupo frenaba micros que regresaban desde la frontera con Orán y exigía pagos a los coordinadores para permitirles continuar. Los falsos controles se realizaban con equipamiento completo: conos, chalecos, armas, linternas y uniformes que simulaban operativos oficiales.
Los detenidos incluyen a un gendarme, un policía provincial, un efectivo de la Policía Federal y un civil, mientras que un segundo policía santiagueño apodado «Bebe» Vera permanece prófugo. Las redadas se extendieron a Monte Quemado y Quimilí, donde se secuestraron chalecos balísticos, uniformes, armas, dinero, teléfonos y documentación. La Justicia sostiene que la estructura funcionaba como una «aduana paralela» con roles definidos.
La investigación judicial apunta a que el grupo recibía información de soplones vinculados al narcotráfico en Orán, lo que explicaría el nivel de detalle con el que operaban. La banda habría funcionado durante meses con integrantes de tres fuerzas de seguridad, lo que les permitía conocer horarios, rutas y controles reales para evadir detección. Los detenidos permanecen en dependencias de Gendarmería mientras se busca identificar al presunto jefe con base operativa en Salta.
En el caso de Metán, dos policías de la Comisaría 1 dieron positivo en una prueba de alcoholemia realizada el sábado alrededor de las 6.30 horas cuando ingresaban a trabajar. Se trata de una oficial y un suboficial que fueron sometidos al test por una disposición general de la Policía provincial.
El Distrito de Prevención 3 realizó actuaciones administrativas internas por el episodio, pero no habría consultado a la Fiscalía Penal 2 de Metán, según informó Voces Críticas. Las autoridades dispusieron un sumario interno por el grave episodio de ambos efectivos presentándose a cumplir funciones en estado de ebriedad.


