Los mismos habían sido secuestrados durante un procedimiento en Cafayate. Tras ello y otras tareas investigativas, los efectivos identificaron a los detenidos que estarían vinculados con la provisión y comercialización de estupefacientes.
La investigación derivó en cinco allanamientos, durante los cuales fueron detenidos los dos sospechosos. En los procedimientos se secuestraron más de 21 kilos de marihuana y más de 3 kilos de cocaína. Parte de la cocaína llevaba el denominado “sello del toro”, una marca que quedó incorporada como elemento de interés para la causa. Además, los investigadores incautaron armas, vehículos, dispositivos electrónicos, balanzas y otros elementos que serán analizados en el marco de la investigación.
El punto de partida de la causa estuvo en los cuatro teléfonos secuestrados en Cafayate. La información obtenida de esos dispositivos permitió, según el reporte oficial, reconstruir vínculos y avanzar sobre posibles circuitos de distribución de droga. A eso se sumaron tareas de vigilancia y seguimiento que terminaron orientando los allanamientos realizados posteriormente. La investigación continúa para determinar el rol que habría tenido cada uno de los sospechosos y si existen otras personas vinculadas a la estructura investigada.
