Los seis trabajadores solicitaron al religioso que medie ante el gobierno provincial con el objeto de ser reincorporados. Los cesanteados estuvieron meses sin trabajar aduciendo un paro que no tenía respaldo sindical.
Los seis forman parte de los 116 cesanteados que mantuvieron un paro por tiempo indeterminado y que en algunos casos llegaron a acumular entre 100 y 153 días de inasistencias. El proceso había comenzado con 127 sumarios, aunque 11 trabajadores lograron revertir su situación mientras se confirmaba la sanción para los restantes. Las autoridades del ministerio de Educación argumentaron que los docentes decían ejercer su derecho a huelga, aunque “no puede considerarse huelga un paro sin ningún tipo de encuadre gremial”. La posición fue respaldada por la Corte de Justicia provincial.
En esa marco, los cesanteados Mónica Gordillo, Linda Zambrano, Moira Zambrano, Javier Oviedo, Lorena Ibarra y José Rivero viajaron a la ciudad de Orán para mantener una audiencia con el Fr. Luis Antonio Scozzina, Obispo de la Diócesis de Orán. El objetivo era exponer ante el religioso la situación que atraviesan numerosas familias por la cesantía laboral dispuesta por el ejecutivo provincial y que ellos consideran “injustos, arbitrarios lleno de vicios”.
“Durante la reunión, se le solicitó al Obispo que asuma el rol de mediador ante las autoridades provinciales y del Ministerio de Educación con objetivo de abrir canales de diálogo que permitan buscar una solución pacífica y justa al conflicto”, dice un comunicado difundido por el grupo. Los mencionados dijeron creer que el acompañamiento de la Iglesia puede “contribuir a allanar caminos de entendimiento, respeto y restitución de derechos” y destacaron la escucha, la empatía y el compromiso del Obispo “para interceder ante las autoridades competentes”.

