Marcha del Orgullo en Salta | Multitudinaria movilización para exigir derechos y visibilidad

La movilización de ayer recorrió el centro de la ciudad con banderas, carteles y consignas. Los reclamos abarcaron cupo laboral, acceso a la salud, condena a la violencia contra personas trans y freno a la discriminación en las escuelas.

Salta se sumó este domingo 28 de junio al Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+ con una marcha que convocó a jóvenes, familias, activistas, referentes religiosos y organizaciones. La movilización comenzó pasadas las 17 desde el Monumento Güemes y recorrió el centro de la ciudad con banderas multicolores, carteles, música y consignas vinculadas a igualdad, visibilidad y derechos de la diversidad sexual.

La jornada se sumó al calendario de movilizaciones que el colectivo mantiene durante el año, sin reemplazar otras fechas: en Salta, la convocatoria más significativa se realiza el 29 de noviembre, en memoria de la activista trans Pelusa Liendro. Como señaló El Tribuno, la marcha del 28J habilitó un espacio para reunir voces y reclamos que van desde el orgullo personal hasta la exigencia de políticas públicas en materia de trabajo, salud y seguridad.

Municipalidad de Salta

Giovanna, joven trans participante de la marcha, expresó: «Estoy presente y marcho por mis derechos. Últimamente nos discriminan en el colegio». Asistió con un cartel con la leyenda «Ni una trans menos» y relató que su presencia también respondía a la muerte de una compañera en Buenos Aires. «Somos mujeres y venimos a luchar. Hacen como si no existiéramos. Estamos para luchar», afirmó. Otra joven trans señaló: «Venimos por nuestros derechos y por los de toda la gente. Queremos libertad para todas. Respeto, nada más. Hay gente que sí nos quiere y otra que no».

Lucas, asistente a la marcha junto a su pareja, dijo: «Festejamos el orgullo, luchamos por el cupo laboral y hace falta más inclusión». Leonel, otro de los participantes, expresó: «Está bueno que podamos manifestarnos en paz, con respeto y divertirnos», y agregó: «Hay inclusión, cuesta, pero se va construyendo». Una madre que asistió junto a su hija indicó: «Lo ven como algo anormal. Los chicos se le burlan porque no tiene papá», en referencia al bullying que padece la niña por tener dos mamás.

Un integrante de la agrupación 1969 cuestionó el impacto de las políticas de ajuste del Gobierno nacional sobre la comunidad LGBTIQ+, advirtió sobre recortes en la atención de personas con VIH y en tratamientos de hormonización, y denunció la persecución policial a trabajadoras sexuales trans en Salta. Cristal, participante de la movilización, afirmó: «Yo marcho por una cuestión personal: poder salir día a día a la calle», y proyectó: «Quizás las nuevas generaciones no van a padecer discriminación y bullying».

La jornada incluyó la presencia de referentes religiosos. Un pastor de la Iglesia Metodista Argentina, que asistió por invitación de una integrante de la comunidad, explicó que su iglesia es abierta a personas divorciadas, gays y trans, y expresó: «No somos buenos representantes del amor». Eduardo, integrante de una pastoral vinculada a la comunidad católica, señaló que en Salta existe un espacio de encuentro mensual en la vicaría Jesús Misericordioso, en Villa Palmeritas, destinado a acompañar a quienes históricamente fueron rechazados por las instituciones religiosas.

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