sábado 2 de marzo de 2024
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«Hasta el día de hoy me parece una película» | El relato de un salteño que participó del desembarco en Grytviken

José Párraga, excombatiente de Malvinas, entrevistado por el programa CUARTO OSCURO (FM La Cuerda 104.5), relató parte de lo que vivió durante los primeros días de conflicto bélico. Él fue uno de los salteños que pudo volver a ver su pago, en tanto otros dejaron la vida en la guerra.

Al inicio de la entrevista José recordó cómo fue que inició su periplo en lo que derivaría en la Guerra de Malvinas. Así, comentó: «yo era un soldado conscripto y estaba cumpliendo con el servicio militar obligatorio. Veníamos de cumplir una misión en la Antártida, pasamos por puerto Leith y fue la toma, después la ocupación de Grytviken. Ahí hubo varias bajas, entre ellas Patricio Guanca, otro salteño». Luego de esto se enterarían que iban a entrar definitivamente en combate durante los últimos días de marzo.

 

Municipalidad de Salta
Patricio Guanca.

Más adelante rememoró su breve amistad con el cerrillano Guanca. Párraga comentó que éste le había hecho una confesión: «cuando terminara la guerra él se quería casar», aseguró. «Todos queríamos volver por algo», comentó luego para dar paso a las escenas de muerte que truncaron esa esperanza de muchos jóvenes hace 40 años.

«Cuando vimos caer la primera bomba quedamos shoqueados, por lo menos en ese momento a mí me pasó eso. Yo era un chango, un tipo común, me gustaba divertirme con compañeros, amigos y de golpe estar ahí por desembarcar en Grytviken y ver la primera bomba atrás del buque, y sentir cómo se movía el buque, hasta el día de hoy me parece una película», relata Párraga.

 

Consultado por su recuerdo sobre la manipulación mediática que se realizaba de lo que sucedía en la guerra, la respuesta de Párraga fue casi desoladora: «pasaba lo que pasa ahora; en ese tiempo era una mentira sobre otra. Entramos en democracia y nos dijeron que todo iba a cambiar, pero ¿para quién? Pasaron 40 años, 40 duros años. Y cuando yo salí de ahí, salí enfermo, paré en el hospital naval de Río Santiago un año y medio internado, sin ninguna cobertura, sin nada… estuve 10 años tirado pero nunca me dejé vencer. Siempre tuve el aliciente de amigos, amigas para salir de ese trance».

Luego comentó: «Para mí estos días son muy duros, son muy tristes. Son ya 40 años y seguimos luchando por cosas que las tendríamos que tener, por lo menos un sistema de salud. Yo trabajo y puedo acceder a un sistema de salud, pero los que no lo tienen con muchos. Pasaron 40 años, nos fuimos por la ventana y entramos por la ventana a este país».

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