Después del escándalo de Pablo López en 2025, Maximiliano Casasola quedó en una situación muy complicada en el Concejo Deliberante. Hoy la Comisión de Disciplina rechazó su pedido de licencia y propuso su suspensión. El joven de La Libertad Avanza fue denunciado por violencia de género.
El concejal Maximiliano Casasola no podrá tomarse licencia en el Concejo Deliberante de la Ciudad de Salta, ya que este viernes la Comisión de Disciplina de ese cuerpo rechazó su pedido y emitió un dictamen de mayoría que propone su suspensión y un dictamen de minoría que plantea su exclusión definitiva.
Según informó FM Aries, la redacción se realizó en el marco de lo establecido en el artículo 19 de la Carta Municipal, referido a la incapacidad moral sobreviniente de un miembro del Cuerpo.
El dictamen de la fecha será remitido a la Comisión de Labor Parlamentaria con la sugerencia de que incorpore los dictámenes al temario de la Sesión Ordinaria prevista para el próximo miércoles.
De la reunión de la fecha participaron los ediles Darío Madile, Eliana Chuchuy (ambos de PS), Malvina Gareca (PC), José García (YP), David Leiva (MM), Laura García (VS), Ángel Ortiz (UCR), Laura Jorge Saravia, Agustina Álvarez Eichele (ambas de LLA), Gonzalo Nieva (J) e Inés Bennassar (GSC).
La denuncia
En marzo de este año trascendió que Casasola había sido denunciado penalmente por su ex pareja por lesiones agravadas en el marco de una relación de diez años. La denuncia, a la que tuvo acceso CUARTO, fue radicada el 7 de enero de 2026 ante la Unidad Regional Primera y derivada a la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género Nº 1.
Según consta en el expediente policial, el hecho central ocurrió el 20 de diciembre de 2025 en el domicilio que ambos compartían en el barrio Castañares. La denunciante relató que tras una discusión en la que le reclamaba al concejal una presunta infidelidad durante un viaje a Jujuy y Buenos Aires, este «se tornó molesto y agresivo» y le propinó «un golpe tipo patada en sus piernas». La mujer reconoció en su declaración haber respondido con golpes en los brazos del acusado.
Días después del episodio, la denunciante abandonó el domicilio compartido y se refugió en la casa de sus padres. Aun así, según la denuncia, Casasola comenzó a presentarse en ese nuevo domicilio y le enviaba mensajes por WhatsApp en los que le informaba que estaba esperando afuera, situación que la denunciante describió como acoso.
En su declaración ante la instrucción policial, la mujer indicó que durante los diez años de convivencia «siempre hubo violencia» y que nunca había formalizado una denuncia con anterioridad. En esta oportunidad solicitó una prohibición de acercamiento hacia su persona, su domicilio actual y su grupo familiar, además del cese de todo contacto directo o mediante terceros.
El caso suma una nueva crisis al bloque libertario salteño, que en julio de 2025 protagonizó otro escándalo cuando el entonces concejal Pablo Emanuel López renunció a su banca tras la difusión de audios en los que ofrecía beneficios económicos a una militante a cambio de favores sexuales. López fue imputado por lesiones leves agravadas, privación ilegítima de la libertad y concusión, y en diciembre de ese mismo año asumió un nuevo mandato como concejal, esta vez desde un monobloque propio, luego de que el Tribunal Electoral determinara que su situación judicial no constituía impedimento legal para la jura. Y para sumar al desbarajuste que atraviesa LLA en Salta, la denunciante de López fue expulsada de su función como convencional constituyente.

