El proyecto insta al Ejecutivo municipal a habilitar espacios alternativos para las celebraciones estudiantiles. La iniciativa responde a denuncias vecinales y al registro de situaciones de riesgo durante los eventos.
El Concejo Deliberante de Salta aprobó por unanimidad una ordenanza que propone reubicar los festejos de egresados que se realizan en las inmediaciones del monumento al general Martín Miguel de Güemes. La medida encomienda al Ejecutivo municipal la identificación de espacios alternativos que garanticen condiciones de seguridad para los estudiantes y preserven el entorno del sitio histórico.
La concejal Eliana Chuchuy, impulsora de la iniciativa, advirtió que los festejos derivaron en prácticas de riesgo: «Estamos viendo situaciones en donde se está poniendo en riesgo la vida de las personas». Según publicó Nuevo Diario, la edil explicó que el proyecto surgió a partir de denuncias de vecinos de la zona ante el incremento de episodios peligrosos.
Entre los problemas relevados figuran el transporte de personas en cajas de camionetas y camiones sin adaptaciones de seguridad, la instalación de equipos de sonido de gran porte en la vía pública y el uso de pirotecnia, prohibida en Salta bajo la normativa de «pirotecnia sonora cero». «El monumento se termina convirtiendo en escenario donde llegan camiones con parlantes y gente sin ningún tipo de resguardo. Eso está prohibido», señaló Chuchuy.
A las cuestiones de seguridad vial se suman quejas vecinales por altos niveles de ruido, ocupación de calles sobre la avenida Uruguay —una arteria de alto tránsito— y acumulación de residuos. «Después de estos festejos queda totalmente destrozado y muy sucio», sostuvo la concejal en referencia al monumento.
La ordenanza no prohíbe las celebraciones de egresados ni las actividades institucionales, culturales o deportivas autorizadas en el lugar. Para los festejos estudiantiles, el Concejo solicitó al Ejecutivo evaluar sectores de la zona norte de la ciudad y espacios vinculados a obras proyectadas sobre avenida Bolivia. «Queremos que sea un lugar seguro, donde no haya tanto tráfico y donde los chicos puedan festejar sin exponerse a riesgos», concluyó Chuchuy.

