Cuando era concejal, la ahora diputada libertaria pedía descontar dinero a quienes no asistieran a sesiones o comisiones asignadas. Hoy el Congreso le exige convocar a la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados que ella preside.
Los libertarios son así. Su coherencia es la hipocresía con la que se manejan. Desde el presidente Javier Milei hacia abajo, todos y todas sus integrantes son capaces de cambiar de postura y de opinión según les convenga. Es el caso de la diputada nacional por Salta, Emilia Orozco, que hace dos años, apenas, decía todo lo contrario a lo que asegura hoy.
En la sesión del Concejo Deliberante de la ciudad de Salta del día 2 de agosto de 2023, la todavía concejal Orozco fue muy clara en su postura: pedía sanciones a aquellos ediles que no asistieran a las sesiones ordinarias o a las comisiones asignadas.
En esa oportunidad, Orozco decía que muchas veces las comisiones debían ser levantadas por falta de quórum, «sin ningún tipo de sanción». Pedía una «reducción progresiva de dietas para aquellos concejales que faltaran sin justificación».
Dos años después, todo cambió. Orozco no es más concejal sino que es diputada nacional. Además, es candidata a senadora nacional por La Libertad Avanza para las elecciones de este 26 de octubre. La salteña preside la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados. Sin embargo, falta. Falta, falta y falta. Hace un año que no convoca a la comisión pese al reclamo de sus pares. ¿Qué tendría para decir la Orozco de 2023 a esta «casta» que no va a trabajar, cobra millones de pesos y se pasea por cualquier lado menos el Congreso, pensando más en la campaña que en sus obligaciones?

