La caída de ventas y consumo continúa profundizándose en el sector comercial provincial. El Sindicato de Empleados de Comercio advierte que la situación no muestra indicios de cambio y que trabajadores y pymes sienten cada vez más el impacto de la baja económica.
El sector comercial de Salta atraviesa un escenario marcado por la contracción del consumo, la pérdida del poder adquisitivo y el incremento de costos. El Sindicato de Empleados de Comercio advierte que las tendencias actuales apuntan a una profundización de la crisis. El secretario gremial de la organización, Ángel Ortiz, señaló que «lamentablemente sigue igual y las tendencias marcan que puede haber una profundización».
Según publica Informate Salta, entre el 70% y el 80% de los trabajadores del comercio no alcanzan a fin de mes con un solo ingreso familiar, debido al aumento de gastos básicos y la erosión del poder adquisitivo. Ortiz sostuvo que «si un grupo familiar tuviera que mantenerse con el salario de un trabajador de comercio, sería una situación de mucha vulnerabilidad». La brecha entre ingresos y gastos obliga a una creciente proporción de empleados a buscar ingresos adicionales.
Las pequeñas y medianas empresas enfrentan una situación límite. Muchas no logran sostenerse frente a la prolongada caída de las ventas, según advierte el Sindicato. Ortiz afirmó que «hay pymes que no aguantan esta situación», evidenciando que el cierre o reducción de operaciones es cada vez más frecuente en el rubro.
El endeudamiento entre trabajadores del comercio alcanza niveles críticos. Los casos de empleados que recurren a préstamos, financiación y tarjetas de crédito se multiplican como estrategia de supervivencia. Ortiz advirtió: «Tenemos que rogar que no se nos rompa nada, porque eso puede llevarnos a una situación de deuda inmanejable». Esta situación refleja la vulnerabilidad económica del sector ante cualquier gasto imprevisto.

