Tanto los libertarios como los que responden al gobernador provincial evitan sumarse a la iniciativa de varios legisladores de solicitar una sesión especial para el 23 de junio para debatir el mecanismo para remover al jefe de Gabinete.
Desde que saltó el escándalo sobre sus muchas propiedades compradas con dólares en efectivo, Manuel Adorni nunca pudo explicar de dónde salieron los mismos. Tras meses de no presentar su declaración jurada y de asegurarle a los argentinos que nunca oculto nada, el Jefe de Gabinete cambio de relato: dijo que a sus dólares los mantenía en negro y que los había producido hace más de una década invirtiendo en criptomonedas.
En vez de calmar las aguas que se agitan a su alrededor desde hace meses, el Jefe de Gabinete logró con su inverosímil relato que las mismas hirvieran. Durante la tarde de ayer, distintos bloques de Diputados –el peronismo, la izquierda, la Coalición Cívica, radicales referenciados en Martin Lousteau y hasta la ex libertaria Marcela Pagano- cruzaron mensajes y negociaron confluir en un pedido de sesión especial para el próximo 23 de junio.
Quienes todavía no se expidieron al respecto son los integrantes del bloque PRO que emitieron comunicados muy críticos con respecto a la conducta de Adorni, pero evitaron firmar la convocatoria. Tampoco lo hicieron los siete diputados nacionales por Salta. Se descarta que los libertarios Carlos Zapata, Julio Moreno, Gabriela Flores e Ivana Bruno respaldarán en boque al cuestionado Adorni; aunque las miradas están puestas en los saencistas Pablo Outes, Yolanda Vega y Bernardo Biella, quienes suelen apoyar con votos, ausencias o silencios medidas y conductas que luego dicen reprobar.
Los proyectos que la oposición pretende tratar son los siguientes: pedidos de informes, la interpelación y la moción de censura no tienen dictamen. “La moción de censura es una herramienta de control parlamentario incorporada a la Constitución Nacional en 1994. A diferencia de los sistemas parlamentarios europeos, donde puede provocar la caída de un gobierno, en la Argentina sólo aplica al jefe de Gabinete de Ministros. Para avanzar, requiere una mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso”, explican los medios nacionales.
Para aprobarse sobre tablas mecanismos de ese tipo, se requiere una mayoría de dos tercios. La oposición recurrirá así a la estrategia parlamentaria que utilizó durante todo 2025: convocar a sesión especial, reunir quórum y emplazar a comisiones las iniciativas que incomodan al oficialismo.

