Los trabajadores del organismo denuncian que Gonzalo Caro Dávalos, miembro de la Comisión de Justicia, Acuerdos y Designaciones del Senado, debe intervenir a pesar de que su madre fue asistente personal del polémico funcionario. «Lo saben todos», asegura un ex empleado.
Sigue la polémica por el regreso de Gustavo Ferraris a la Auditoría General de la Provincia (AGP). Ahora los cuestionamientos surgen desde la posible incompatibilidad que denuncia un trabajador del organismo, que señala que uno de los senadores encargados de revisar el pliego que autoriza su vuelta tiene conexiones directas con el ex presidente.
Se trata de Luis Mamaní, quien asegura que el senador provincial Gonzalo Caro Dávalos es hijo de Martha Elena Dávalos, secretaria privada de Gustavo Ferraris en la AGP.
En comunicación con CUARTO, Mamaní, jubilado por incapacidad de la AGP, aseguró que Martha Dávalos «es la secretaria privada» de Ferraris. Y agregó que «mantienen un vínculo». «Eso lo saben todos, nadie se va a negar», declaró.

Según consta en la decisión administrativa N° 69/26, del 11 de febrero de este año, publicada en el Boletín Oficial, Martha Elena Dávalos pasó del Ente Regulador de los Servicios Públicos a la Auditoría General de la Provincia. A pesar de que el documento no especifica el cargo, Mamaní señala que fue designada como secretaria privada de Ferraris, quien abandonó la AGP en mayo de 2026.
Ahora, Ferraris podría regresar, y para Mamaní hay incompatibilidad en que el hijo de su secrearia sea uno de los que debe analizar el pliego presentado por el gobierno de la provincia.
El senador Gonzalo Caro Dávalos es miembro de la Comisión de Justicia, Acuerdos y Designaciones del Senado, encargada de analizar el pliego que propone a Ferraris, que ya tuvo el visto bueno en Diputados.

