A ocho días que la gestión Milei eliminara normas que restringían la importación del fruto a provincias productoras, el Ministerio de Producción local solicitó analizar el alcance de la medida y sus efectos sobre la actividad.
La medida fue dispuesta por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la nación mediante la Resolución 114/2026 publicada el lunes 20 de julio en el Boletín Oficial de la nación. La prohibición alcanzaba específicamente a dos provincias productora del fruto – Salta y Jujuy – que así lograron el ingreso de bananas provenientes de países donde se hubieran detectado determinadas plagas.
“El lunes pasado nos enteramos de una publicación en el Boletín Oficial de la Secretaría, donde se derogaban varias normas, entre ellas una norma sanitaria del año 94, que tenía una prohibición de ingreso de banana extranjera a las zonas donde se produce banana, es decir, a Salta y de Jujuy. Esa norma se derogó y encendió las alarmas de los productores”, declaró el secretario de Desarrollo Agropecuario de Salta, Diego Dorigato, a la sección local del diario Página 12.
El funcionario dijo que la provincia pidió explicaciones a Nación por el proceder realizado sin “consultar a los productores” y adelanto que está prevista una reunión virtual entre la Secretaría de Agricultura, el SENASA, los gobiernos de Salta y Jujuy y los productores. “Queremos que todas las miradas estén representadas. Es fundamental escuchar a los productores, conocer la evaluación de los organismos técnicos y avanzar en un análisis responsable que permita aportar elementos objetivos para la toma de decisiones”, señaló.
Dorigato destacó que los productores «están muy preocupados» porque la “eliminación de esta barrera sanitaria pone en riesgo la sanidad de nuestros cultivos, que últimamente vienen creciendo». Según explicó el funcionario, aumentan las hectáreas producidas y hay mayor inversión en tecnología vinculada a los empaques y a los cables carriles para el transporte de los cachos de banana.
A la hora de analizar las plagas de otros países que pueden amenazar al fruto que se produce en Salta y Jujuy, Dorigato se refirió a la Sigatoka negra que mencionó el gobernador Gustavo Saénz y también a la enfermedad conocida como “el mal de Panamá”. “Es un hongo que actualmente no tiene tratamiento fitosanitario, no tiene tratamiento con agroquímicos, con lo cual es muy peligroso y que además tiene una vida en el suelo de hasta 30 años. Es decir, si el hongo ingresa deberíamos destruir las plantaciones y esperar 30 años para volver a plantar”, advirtió.
Dorigato relativizó el argumento usado por Nación para llevar tranquilidad: que los controles sanitarios de origen y los nacionales “son lo suficientemente fuertes y realizan los controles necesarios para evitar el ingreso de cualquier enfermedad”. Sin embargo, «no hay explicaciones, no sabemos cómo va a ser y nos preocupa que los organismos de control se vienen reorganizando y que no tengan el suficiente personal o la suficiente fuerza como para hacer estos controles».

