Cuatro arzobispos firmaron un documento que advierte contra el enfoque punitivo como única respuesta estatal. La Conferencia Episcopal retoma interrogantes sobre el sistema penitenciario y propone prevención e integración social.
La Iglesia Católica argentina difundió un comunicado titulado «Para los jóvenes, más educación y más comunidad» donde plantea una postura crítica frente al proyecto de baja de la edad de imputabilidad. El documento lleva la firma de los arzobispos de Mendoza, Córdoba, Jujuy y San Isidro, y fue publicado por la Conferencia Episcopal Argentina.
El texto advierte que «centrar el debate casi exclusivamente en la pena suele dejar en segundo plano aquello realmente necesario: lo que previene, educa y acompaña». Los obispos sostuvieron que «deseamos compartir algunas reflexiones ante propuestas que presentan la baja de la edad de imputabilidad como única respuesta del Estado frente a situaciones dolorosas que conmueven a la sociedad».
La Conferencia Episcopal señaló que reducir la discusión a la edad de los menores simplifica un fenómeno que involucra a la familia, la escuela, la comunidad y el Estado. El documento retoma un pronunciamiento previo de marzo de 2025 donde ya expresaban reparos similares sobre el tema.
El comunicado plantea cuatro interrogantes sobre el sistema penal juvenil: dónde se recluirá a los menores, qué dispositivos apropiados existen en las provincias, qué alternativas reales se ofrecen para educar y reinsertar, y si la realidad de los establecimientos penitenciarios constituye verdaderamente una solución. Tales cuestionamientos apuntan a las carencias estructurales del sistema actual.
La Iglesia definió que «es imprescindible un régimen penal juvenil y adolescente que tenga una mirada humana, integral y abierta a la esperanza» y recordó los 150 años de presencia salesiana en Argentina para insistir en «educar, acompañar y prevenir». El texto cierra con un llamado: «Reafirmamos que la verdadera prevención nace del cuidado compartido: de familias acompañadas, de comunidades comprometidas, de un Estado presente y de una sociedad que no se resigna a perder a sus niños y jóvenes».



